Pekita
28/07/08, 22:32:13
Hola amigas,
Llevo bastante tiempo leyéndolas, pero nunca he creado una carpeta para contar mi historia, hasta ahora.
Les cuento, que llevo casada 6 años, y desde el primer día, sabíamos mi marido y yo, que no podría tener bebé, ya que cuando tenía 18 años, fui operada de ovarios poliquísticos, por lo que producto de la situación en que ya se encontraban, tuvieron que extirparme ambos ovarios.
Desde ese día, fue un trabajo mental, tremendo el saber y aprender a vivir con esta situación. Cuando ya encontré el verdadero amor, lo primero que hice fue contarle la verdad, y él tan amoroso, siempre estuvo conmigo, y siempre tenía la esperanza, de que de alguna manera lo podíamos superar. Así fue que en año 2002 nos casamos y pasado el tiempo empezamos a investigar, en primera instancia, nuestro doctor en Talca, nos recomendó un Dr. en Santiago, el cual sólo nos dió antecedentes de donde podíamos recurrir y otros datos afines.
Así fue , que llegamos primero al IDIMI y nos atendimos con el Dc Devoto, esto fue como por el 2004, claro que de ahi quedamos en Lista de Espera, y nunca pasó nada más. Posteriormente, por conocidos y recomendaciones, llegamos a la consulta del Dc. Armando Cortínez en Badajoz, quien fue un amor de doctor.
El nos explicó la única posibilidad que teníamos, la cual era una FIV-OV. Así fue que entramos en un programa en el Hospital de la Universidad de Chile en el año 2005, específicamente en Abril. Justo en el momento que empezamos el ttmto, nos llamaron del IDIMI que habíamos salido seleccionados, pero ya habíamos empezado acá, así que tuvimos que dejar nuestro cupo y seguir acá.
Bueno, acá obtuvimos 4 embrioncitos, de los cuales nos transfirieron los 3 mejores, para poder tener un mayor exito en el resultado. Pasaron los 14 días, los cuales eran eternos, y cuando llegó el día del Beta... plop... no alcanzamos ni al 0,5. Además me tocó ir a saber sola el resultado ya que mi marido trabaja en el norte, y fue peor, la peor pesadilla que me podía estar pasando. Nunca pensé en un resultado negativo. No estaba preparada.
Así y todo, con la ayuda de mi familia y mi gran compañero, volvimos a sacar fuerzas, y decidimos hacer un intento más, pero esta vez en Clínica las Condes.
Así fue que en Mayo del año 2007, tuvimos nuestra consulta con el Doctor Zegers, quien nos atendió muy bien, y luego nos dió todas las instancias a seguir. En su equipo, nos derivó con el Doctor Arriagada, con quien seguimos atendiéndonos luego. Nos hicimos todos los examenes respectivos, y tanta sería nuestra fé, que en Diciembre, nos llama el doctor y nos dice, que existe la posibilidad de hacer el ttmto. Felices nosotros. Y así fue, fuimos un día de diciembre, y con tanta buena suerte, que mi útero estaba 100% en condiciones, y mi ciclo estaba en el día ok, que se podría decir que hicimos la transferencia en fresco. Claro que se obtuvieron con la muestra de mi esposo, 4 embrioncitos, pero sólo me transfirieron 2. Y los otros quedaron congelados.
De ahí en adelante, sólo fé y harta fuerza en Dios. Esta vez me preparé mucho para cuando fuera a saber el resultado. Como será que no lo podía creer, cuando me dijeron, que el resultado era positivo.
Llevo bastante tiempo leyéndolas, pero nunca he creado una carpeta para contar mi historia, hasta ahora.
Les cuento, que llevo casada 6 años, y desde el primer día, sabíamos mi marido y yo, que no podría tener bebé, ya que cuando tenía 18 años, fui operada de ovarios poliquísticos, por lo que producto de la situación en que ya se encontraban, tuvieron que extirparme ambos ovarios.
Desde ese día, fue un trabajo mental, tremendo el saber y aprender a vivir con esta situación. Cuando ya encontré el verdadero amor, lo primero que hice fue contarle la verdad, y él tan amoroso, siempre estuvo conmigo, y siempre tenía la esperanza, de que de alguna manera lo podíamos superar. Así fue que en año 2002 nos casamos y pasado el tiempo empezamos a investigar, en primera instancia, nuestro doctor en Talca, nos recomendó un Dr. en Santiago, el cual sólo nos dió antecedentes de donde podíamos recurrir y otros datos afines.
Así fue , que llegamos primero al IDIMI y nos atendimos con el Dc Devoto, esto fue como por el 2004, claro que de ahi quedamos en Lista de Espera, y nunca pasó nada más. Posteriormente, por conocidos y recomendaciones, llegamos a la consulta del Dc. Armando Cortínez en Badajoz, quien fue un amor de doctor.
El nos explicó la única posibilidad que teníamos, la cual era una FIV-OV. Así fue que entramos en un programa en el Hospital de la Universidad de Chile en el año 2005, específicamente en Abril. Justo en el momento que empezamos el ttmto, nos llamaron del IDIMI que habíamos salido seleccionados, pero ya habíamos empezado acá, así que tuvimos que dejar nuestro cupo y seguir acá.
Bueno, acá obtuvimos 4 embrioncitos, de los cuales nos transfirieron los 3 mejores, para poder tener un mayor exito en el resultado. Pasaron los 14 días, los cuales eran eternos, y cuando llegó el día del Beta... plop... no alcanzamos ni al 0,5. Además me tocó ir a saber sola el resultado ya que mi marido trabaja en el norte, y fue peor, la peor pesadilla que me podía estar pasando. Nunca pensé en un resultado negativo. No estaba preparada.
Así y todo, con la ayuda de mi familia y mi gran compañero, volvimos a sacar fuerzas, y decidimos hacer un intento más, pero esta vez en Clínica las Condes.
Así fue que en Mayo del año 2007, tuvimos nuestra consulta con el Doctor Zegers, quien nos atendió muy bien, y luego nos dió todas las instancias a seguir. En su equipo, nos derivó con el Doctor Arriagada, con quien seguimos atendiéndonos luego. Nos hicimos todos los examenes respectivos, y tanta sería nuestra fé, que en Diciembre, nos llama el doctor y nos dice, que existe la posibilidad de hacer el ttmto. Felices nosotros. Y así fue, fuimos un día de diciembre, y con tanta buena suerte, que mi útero estaba 100% en condiciones, y mi ciclo estaba en el día ok, que se podría decir que hicimos la transferencia en fresco. Claro que se obtuvieron con la muestra de mi esposo, 4 embrioncitos, pero sólo me transfirieron 2. Y los otros quedaron congelados.
De ahí en adelante, sólo fé y harta fuerza en Dios. Esta vez me preparé mucho para cuando fuera a saber el resultado. Como será que no lo podía creer, cuando me dijeron, que el resultado era positivo.