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Ver la Versión Completa : Adopción de niños mayores



Sabina
02/05/08, 14:46:50
Escrito el: 02 - Enero - 2008 a las 19:31
Adopción de niños mayores: factores de éxito

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(estaba posteado en alguna parte pero no lo encontré...)

El libro "Adopting older children" de Kadushin (1970) recoge un estudio de noventa y una familias que adoptaron niños entre cinco y doce años en cuyos antecedentes familiares había situaciones de negligencia y/o abuso. Según su investigación, aunque los niños tuvieran muchos problemas de conducta, si los padres los percibían como aceptables, la relación tenía mucha fuerza y era altamente probable que perdurasen.

Más de treinta años después, Linda Katz defendió que el éxito en la adopción de niños con problemas psicológicos depende más de las características de los padres que de la patología de los niños

Este artículo recoge las características propias de aquellos padres que tienen éxito en la adopción de niños mayores o con problemas de conducta. Si esas familias son apoyadas con una adecuada preparación y servicios de apoyo permanente tendrán una alta tasa de éxito a pesar de la severidad de los síntomas del niño en el momento de la adopción o el acogimiento.

Esto no significa que los problemas desaparezcan, sino que los niños se incorporan a la familia, sus padres sientan fuertes lazos con ellos y pueden proveer las funciones de nutrición parental, estimulación, modelamiento, estructuración, etc., que se requieren para un crecimiento y maduración óptimos.Katz (1992) plantea las siguientes características como propias
de los padres adoptivos “exitosos”:

1. Tolerancia a la propia ambivalencia y/o a sentimientos negativos fuertes.
No se enjuician a sí mismos tan duramente por los sentimientos negativos que experimentan hacia sus hijos, sino que aceptan su inevitabilidad, dada la patología del niño.

2. Se niegan a ser rechazados por el niño y retardan las gratificaciones de las necesidades parentales.
Ven la resistencia a apegarse del niño como la expresión de un temor desesperado al contacto o a establecer una relación de confianza. Esta visión les facilita proceder adecuadamente según las necesidades del niño.

3. Tienen la habilidad de encontrar felicidad en pequeños incrementos de mejora.
No se centran únicamente en las metas finales. Han abandonado la esperanza de ser padres ideales y las expectativas de producir un niño perfecto. Se esfuerzan en ayudar a que el niño tenga éxito en las pequeñas tareas diarias.

4. Flexibilidad en el rol parental.
En el estudio realizado por Cohen 1981 (citado en Katz 1992), un factor que distinguía a los padres adoptivos de niños mayores que tenían éxito era la habilidad para percibir los signos de agotamiento extremo de su pareja –generalmente de la madre– y asumir el rol de cuidadores del niño, mientras ella se recuperaba. En las familias en las que esto no ocurría, se atribuía a la madres la incapacidad para continuar cuidando al niño con problemas. Un patrón establecido de flexibilidad de roles incrementa la probabilidad de éxito, permitiendo que uno de los padres sea aliviado de absorber toda la carga emocional.

5. Visión sistémica de la familia.
Las familias que acostumbran a mirar el sistema total para encontrar respuestas tendrán una base más rica para resolver problemas en la postadopción. Con un punto de vista sistémico, la familia puede trabajar en cambios en la conducta de los padres, roles de los parientes, prioridades familiares y otros aspectos, como la forma de manejar las reacciones de los miembros de la familia hacia los niños perturbadores.
6. Apropiación del rol.
Algunas familias son capaces de hacer la transición desde una instancia parental tentativa, a una de "propiedad" de lleno del niño adoptado en un corto tiempo, incorporando adecuadamente las diferencias del niño y su historia.

7. Actitud proactiva.

Una postura proactiva ayuda a los padres a no sentirse victimizados por el niño, cosa que sucede frecuentemente con aquellos que adoptan una postura más pasiva. Además, una actitud activa le entrega al niño un mensaje esencial: "Yo soy tu padre ahora y así es como te voy a proteger y cuidar" (Katz,1992).

8. Humor y autocuidado.
Tardes ocasionales y fines de semana lejos del niño son necesarios para mantener la fuerza de los padres y su salud física y mental. 9. Sistema familiar abierto versus cerrado. A pesar de las habilidades básicas de la familia con un niño perturbador, será fundamental la receptividad de su sistema familiar para solicitar y aceptar ayuda. La voluntad de los padres para revelar debilidades y descorazonamiento es la clave para encontrar ayuda y plantearse nuevas soluciones

Sabina
03/05/08, 17:21:59
Escrito el: 06 - Octubre - 2004 a las 09:59
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Adoptar niños mayores de 3 años tiene ciertas particularidades.
Copio un artículo introductorio y algunos links a documentos sobre el tema
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Cariños
_______________________
<T></T><TABLE cellSpacing=0 cellPadding=3 width="100%"><T><TBODY><TR><TD height=24>La adopción de niños mayores </TD></TR><TR><TD vAlign=top>[Only registered and activated users can see links] mayoría de quienes desean adoptar un niño, piensan en un bebé. Otros, por su parte, se animan a pensar en otra situación, que tiene sus complicaciones pero también sus ventajas: la adopción de niños mayores. </TD></TR><TR><TD height=5>[Only registered and activated users can see links]></TR><TR><TD vAlign=top align=left height=10>Autor: Cristina Oroño ([Only registered and activated users can see links]) </TD></TR><TR><TD>

Por empezar conviene aclarar que hablar de niños mayores nos sitúa en niños a partir de los 3 años de edad, niños que ya pasaron la primer infancia.<?XML:NAMESPACE PREFIX = O /><O:P> </O:P>
Encarar una adopción de por sí no es fácil, ya sabemos que implica superar la frustración del hijo biológico, elaborar el duelo de la esterilidad, y conectarse con el deseo más profundo de trascender a través del deseo de hijo.<O:P> </O:P><O:P> </O:P>

La mayoría de las parejas/personas que acuden a la consulta traen consigo el deseo de adoptar un bebé… quizás para darle su propio sello a esta nueva familia, para reproducir así el modelo de hijo biológico.
Otras parejas/personas se animan a pensar en adoptar niños mayores…. y aquí nos encontramos nuevamente con pe...ridades que distinguen, una vez más, a las familias adoptantes.<O:P> </O:P><O:P></O:P>
En primer lugar aceptar estas diferencias no es discriminatorio sino que apunta a conocer esas diferencias para poder afirmarse en lo posible y desde ahí valorarlo.<O:P> </O:P>
A partir de esta decisión conviene conocer algunos aspectos que le son propios:<O:P> </O:P>
- el niño viene con un bagaje de experiencias, la mayoría de ellas traumáticas, que lo ubicarán en este nuevo entorno con temor y desconfianza. Temor a volver a perder sus vínculos y desconfianza por lo que recibe. ¿Por qué ha de sentir otra cosa si es eso lo que vivió hasta el momento? Son frecuentes los trastornos de conducta: agresividad ó pasividad y la necesidad de poner a prueba los vínculos para comprobar lo que tanto teme que aparezca. Desconoce a sus padres adoptivos pero sabe cómo actúan los adultos.<O:P> </O:P>
- Desde los padres aparece el desconcierto ante las respuestas del niño/a ya que suponen que al darle amor y un hogar estable todo se soluciona; se generan tensiones y ambivalencias que llevan a pensar en renunciar a la adopción. En ocasiones en el afán de integrarlo no toman en cuenta sus pe...ridades, sus gustos, su historia, lo que lleva al niño/a a sentirse nuevamente no valorado ni aceptado; sin buscarlo, así confirman sus fantasías.<O:P> </O:P>
Llegado a este punto uno se preguntará para qué este tipo de adopciones si presentan tantas complicaciones. Sin embargo, tiene sus ventajas:<O:P> </O:P>
- hay parejas ó personas que por sus ocupaciones laborales/profesionales no pueden dedicarle el tiempo que requiere a la crianza de un bebé<O:P> </O:P>
- la edad de los padres hace que quieran armar una familia en menor tiempo y para ello adoptan hermanos<O:P> </O:P>
- el recibir un niño/a mayor tienen cierta certeza sobre la salud física de la criatura<O:P> </O:P><O:P></O:P>
Todas las parejas/personas que deciden este tipo de adopción necesitan una preparación previa para poder encararla de manera realista .<O:P> </O:P>
Tienen que tener algún conocimiento sobre la salud física de la criatura como así también sobre su vida social hasta el momento (si tiene hermanos, qué tipo de relación tiene con ellos, si conoce a sus padres biológicos, si ha cambiado de instituciones que lo han amparado, etc.)<O:P> </O:P>
Desde la perspectiva del niño/a tiene que conocer algo en relación a sus padres adoptantes.<O:P> </O:P>
Los encuentros entre ambos participantes (padres/niño/a) serán graduales para propiciar un mutuo conocimiento y deberán contar con asesoramiento profesional para ayudarlos a transitar esta experiencia que implica un desafío a la tolerancia, el amor y la comprensión de cada uno de los involucrados.
</TD></TR></T></TBODY></TABLE>

Sabina
03/05/08, 17:22:26
Escrito el: 10 - Octubre - 2004 a las 21:01

<!-- Start Member Post -->Algo más sobre el tema:

La visión de Sename

(Extraído de [Only registered and activated users can see links])
Particularidades del proceso de adopción de niños y niñas mayores de 4 años

Los niños y niñas que están en condiciones de ser adoptados se encuentran en una situación de abandono, sin embargo presentan características personales y psicológicas especiales que aseguran un buen proceso de adopción.
Si bien no existe un perfil definido, son niños y niñas con rendimiento intelectual normal, lo que no descarta ciertos retrasos en algunas áreas o trastornos específicos, principalmente debido a su prolongado período en instituciones.
En general, son plenamente capaces de enfrentar cambios y adaptarse a situaciones nuevas, tienen recursos para enfrentar condiciones difíciles y salir adelante, poseen la capacidad para establecer vínculos estables de confianza y están dispuestos a tener una familia adoptiva y a participar activamente en su proceso de adopción.
Por todo anterior, la paternidad adoptiva de los niños y niñas mayores de 4 años, es un proceso acordado, voluntario y consciente de ambas figuras (niños-padres), que se construye en la interacción, la que generará los vínculos propios de una familia.
El proceso se caracteriza por una gran responsabilidad de los actores involucrados, pues se debe velar porque las decisiones que se tomen sean cautelosas y favorezcan el buen desarrollo de éste.
Los principales requisitos para la adopción de niños y niñas mayores se relacionan con la capacidad de comprometerse afectivamente con él/ella, lo que supone aceptación y amor incondicional y disponibilidad para acogerlo y atenderlo permanentemente. Se requieren padres altamente dispuestos a suplir todas sus carencias y necesidades, que lo acepten con su historia y características personales, permitiéndoles crecer y desarrollarse en un ambiente seguro y cálido, que le brinde apoyo y estabilidad emocional para desarrollarse integralmente.

Sabina
03/05/08, 17:22:51
BRUJITA
Escrito el: 10 - Octubre - 2004 a las 21:16
Me sentí muy identificada por el primer texto que pusiste.
Pues nuestra idea es adoptar una pereja de hermanito/as, y para mí la certeza de la salud es tema sensible, pues tuve una hermana deficiente mental.
Gracias por la info

Sabina
03/05/08, 17:23:25
Stephanie:
Escrito el: 12 - Octubre - 2004 a las 09:31
Siguiendo el tema, tengo estas preguntas. Supongamos que mi esposo y yo queremos adoptar dos ninos a las vez, de 2 y 3 anos mas o menos. Se hacen todos los tramites por medio de Sename, verdad? Son los mismos tramites que se hacen para una guaguita, o diferentes? Y duran menos tiempo, o igual? Alguien tiene alguna idea?

Sabina
03/05/08, 17:23:50
Brujita:
Escrito el: 12 - Octubre - 2004 a las 09:42
Stephanie, son los mismos trámites, y duran exactamente lo mismo.

Hay otra institución que tramita adopciones de niños mayores, y está en la VI región. Muchos niños de ese hogra partieron a Italia. Es el Instituto Chileno de Colonias y Campamentos y Hogares de Menores - Argomedo Nº 2230, Quinta de Tilcoco. Sexta Región

Sabina
03/05/08, 17:24:18
Escrito el: 06 - Marzo - 2005 a las 15:10

Va extracto de un artículo sobre el tema, que encontré bien interesante (al menos para mí... [Only registered and activated users can see links])

Está disponible de forma completa en [Only registered and activated users can see links] os_adoptados.pdf

Condiciones para enfrentar con éxito la adopción de niños mayores

Katz (1992) plantea las siguientes características como propias de los padres adoptivos exitosos:

1.- Tolerancia a la propia ambivalencia y/o a sentimientos negativos fuertes: Los padres adoptivos exitosos no se enjuician a sí mismos tan duramente por los sentimientos negativos, que experimentan hacia sus hijos, sino que aceptan su inevitabilidad, dada la patología del niño.

2.- Negarse a ser rechazado por el niño y retardar las gratificaciones de las necesidades parentales : Los padres adoptivos exitosos ven que la conducta inadecuada del niño es la expresión de un temor desesperado a la falta de contacto. Esta visión les facilita proceder adecuadamente según las necesidades del niño.

3.- Habilidad para encontrar felicidad en pequeños incrementos de mejoría. Las familias exitosas no están focalizadas a metas finales. Ellos han abandonado la esperanza de ser padres ideales y las expectativas de producir un niño perfecto. Se esfuerzan en ayudar a que el niño tenga éxito en pequeñas tareas diarias.

4.- Flexibilidad en el rol parental: En estudio reportado por Cohen 1981 (citado en Katz 1992), un factor que distinguía a los padres adoptivos exitosos de niños mayores fue la habilidad para percibir los signos de agotamiento extremo en sus esposas y asumir el rol de cuidadores del niño, mientras ella se recuperaba. En las familias en las que esto no ocurría, se atribuía a la madres la incapacidad para continuar cuidando al niño con problemas. Un patrón establecido de flexibilidad de roles incrementa la probabilidad de éxito, permitiendo que uno de los padres sea aliviado en absorber toda la carga emocional.

5.- Visión sistémica de su familia. Las familias que acostumbran a mirar el sistema total para encontrar respuesta, tendrán una base más rica para resolver problemas después de la colocación. Con un punto de vista sistémico la familia puede trabajar en cambios en la conducta de los padres, roles de los parientes, prioridades familiares y otros como una forma de manejar las reacciones de los miembros de la familia hacia los niños perturbadores.

6.- Apropiación del rol: Algunas familias son capaces de hacer la transición desde una instancia parental tentativa, a una de "propiedad" de lleno del niño adoptivo en un corto tiempo, incorporando adecuadamente las diferencias del niño y su historia.

7.- Cualidades intrusivas y de control: Una postura proactiva ayuda a los padres a no sentirse victimizados por el niño, cosa que sucede frecuentemente con aquellos que adoptan una postura mas pasiva. Además de eso, una actitud activa le entrega al niño un mensaje esencial: ”Yo soy tu padre ahora y así es como te voy a proteger y cuidar” (Katz, 1992).

8.-Humor y autocuidado. Tardes ocasionales y fines de semana lejos del niño son necesarios para mantener la fuerza de los padres y la salud física y mental.

9.- Sistema familiar abierto versus cerrado: A pesar de las habilidades básicas de la familia para tener éxito con un niño perturbador, este dependerá en parte de cuan receptivo su sistema familiar está, para solicitar y aceptar ayuda. La voluntad de los padres para revelar debilidades y descorazonamiento, es la clave para encontrar ayuda y plantearse nuevas soluciones.

Factores que favorecen el proceso de vinculación en niños mayores

Derecho a la paternidad.

En la adopción pueden ocurrir problemas para desarrollar este derecho, debido a que la sociedad entrega mensajes de que los padres adoptivos, no son realmente los padres. En la sociedad se valoriza la parentalidad biológica. Para llegar a ser padres adoptivos exitosos, deben alterar el cuadro tradicional de la familia ideal para incluir niños no creados biológicamente por los padres.

La habilidad para ser padres adoptivos de un niño mayor está relacionada a la permeabilidad de la familia. Esta cualidad es relevante para cualquier familia que incorpora nuevos miembros por cualquier medio. El sentido del derecho a ser padres puede ser fomentado durante la preparación para la adopción.

Validación de la paternidad:

Cuando una pareja siente que ser padres está bien para ellos, experimentan un sentido de validación. O sea, su parentalidad está ratificada o confirmada por las actitudes sociales y su experiencia con el niño.

Los padres adoptivos de niños mayores, pueden requerir de formas específicas para la validación de su parentalidad, construida en un período temprano de colocación, para compensar la ausencia relativa de los soportes sociales que rodean el nacimiento. No hay un rol escrito y puede haber carencia de sustento familiar y proveniente de la comunidad. Hay técnicas para proveer una retribución emocional a los padres, en épocas tempranas de la colocación, que les aporta placer y gusto con su nuevo niño y un sentimiento de que se pertenecen, hasta que ellos sean capaces de desarrollar una relación de amor recíproco.

Si el niño y los padres están pareados de modo que algunas características del niño satisfagan una parte importante de la imagen que tienen los padres de estos últimos, el vínculo está favoreciéndose; por ejemplo, un niño hablador está probablemente mejor ubicado con padres que valorizan la interacción verbal que con aquellos que valorizan las tareas manuales.

Es posible construir sustento social en el proceso de adopción. El método de estudio de grupo en el hogar (group home study method) por ejemplo, provee a la pareja que participa, de un círculo sustentador. Los grupos de padres adoptivos o las sesiones grupales organizadas por la agencia, pueden permitir a los padres discutir la oposición a la adopción por las familias o amigos, o problemas con sus niños.

Preparación para la parentalidad :

La preparación de la familia adoptiva es de alguna manera análoga a la del padre biológico. El estudio en el hogar y el período de espera pueden proveer un embarazo psicológico, si bien totalmente experienciado, no demasiado extendido. Desgraciadamente hay aspectos de la práctica de la agencia que pueden interferir con los estados preparatorios para la adopción. La inseguridad y carencia de un plazo de tiempo preciso, por ejemplo, pueden impedir la preparación psicológica.

En algunos de los programas más exitosos para colocar niños mayores, destaca la preparación para la parentalidad. Una agencia por ejemplo usa una serie de encuentros grupales, como parte del estudio del hogar. Durante esas sesiones, el grupo se focaliza en la clarificación de valores, análisis transaccional y entrenamiento de efectividad parental, tanto como sobre los niños disponibles para la adopción. Aunque esta agencia coloca niños con necesidades especiales, la tasa de disrupción es muy baja.

Períodos de alta emoción:

Cuando una persona está enferma, asustada, o vulnerable, o cuando está complacidamente activada, compartir emociones con ella favorece la conducta de apego y el crecimiento del vínculo (Bowlby 1969 citado en Ward 1981). El psiquiatra Fahlberg ofrece sugerencias concretas para capitalizar las emociones de padres y niños en el momento de la crisis.

El trabajador social puede preguntar al padre y al niño uno frente al otro, si ellos desean esta adopción. La réplica afirmativa conocida por el trabajador, anima a la proximidad física tal como besar, y abrazarse entre los miembros de la nueva familia. Así también, si el niño presenta enfermedad física o ataques de ira, el rol parental puede ser permanecer con el niño y animarlo a la expresión de sus sentimientos hasta que la tensión corporal se relaje.

Conductas de rituales y de pertenencia:

Cuando nace un niño, generalmente se hace una ceremonia. El ritual usualmente consiste en señalar los parecidos con el padre, para indicar que es sin duda su niño. Muchos aspectos del proceso de pertenencia pueden ser incorporados a la adopción. Cada familia es distinta en sus conductas. Para algunas la pertenencia esta indicada por un cuadro en la muralla. Para otros, está marcada por los nombres de la familia.

Referir al niño como "mi hijo" o "mi hija" es conducta de pertenencia. Algunas familias envían anuncios de adopción y algunas iglesias sostienen rituales especiales de adopción. Compartir la familia extendida también es parte del proceso de pertenencia .

Compartir secretos también ayuda al vínculo aunque excluyendo a los que no comparten la relación (Hillix, Harari y Mohr citado en Ward 1981). Enseñar al recien llegado las palabras código, y compartir su historia de vida, son formas que pueden marcar pertenencia (Fahlberg 1979 citado en Ward 1981).

Interacción positiva:

El vínculo parece depender más de la interacción social que de las necesidades físicas de encuentro. Si las relaciones son mutuamente satisfactorias en la relación padre hijo, el vínculo tiende a ocurrir. Si un miembro en la relación no recibe satisfacción, tiende a haber vínculo inadecuado.

Hay métodos que los padres adoptivos pueden utilizar para incrementar la interacciones positivas. La práctica mejora la actuación. Los padres pueden practicar divirtiéndose con su niño por tal vez 10 minutos al día y pueden practicar al decir que aman a su niño y le dan besos. Se cita el caso de una madre que realizaba "sesiones de 15 minutos de conversación" diaria. Lo mismo es verdadero para jugar con el niño, leer, salir, ver TV juntos. También es importante dar atención positiva a las conductas que agradan a los padres (Fahlberg 1979 citado en Ward 1981).

Sabina
03/05/08, 17:24:51
Evita:
Escrito el: 12 - Marzo - 2005 a las 23:21
Este tema es super interesante. Mi hija la adoptamos con 2,5 años ya tiene 5,5 y todo ha sodo fabuloso. Se de estudios cientificos sobre el tema. Si les interesa puedo contarle un poquito mas.
Pueden leer mi historia en: hekman.org/adopcion.
Pero una cosa es seguro: Un niño mayor de 2-3 años es lo mas lindo que te puedas imaginar.
Besos Eva

Sabina
03/05/08, 17:25:22
Evita
Escrito el: 13 - Marzo - 2005 a las 23:07

Voy a sacar cuando tenga mas tiempo libros de adopcion del armario. En Holanda hay harta literatura sobre adopciones.

Una de las cosas mas importantes en la adopción es el apego entre los nuevos padres y sus hijos. Si eso lo hacemos bien el niño sera una persona que "se apego con seguridad" y podra en el futuro tener relaciones normales con sus circulos (amigos, pololos y al fin marido).

Este 'apego' lo hacen los bebes de manera natural los primeros años. Los niños adoptados lo hacen de manera artificial osea obligando la situación (solo tu y tu marido le das comida a tu bebe, solo tu y tu marido lo tomas, lo consuelas etc.) Cuando el niño ya aprendio a confiar en sus nuevos padres ya no es mas simpatico con el resto de la gente..No, se esconde atras de tus faldas yno quiere converzar con otras personas

. Se atreve a enojarse y desobedecer. Se atreve a jugar en el patio sin ti y el niño SABE, que si va al colegio el papa o la mama lo va a ir a buscar. Osea...El niño adoptado recupero la confianza en el mundo.

Ahora bien un problema en la adopcion es que los antiguos estudiosos decian que este 'apego' solo funciona con guaguas, nada mas. Pero para suerte de nosotras eso paso a la historia y se sabe que el apego puede incluso hacerse (estan en EEUU estudiandolo) hasta los 14! años.

Pero, hay una edad que es muy peligrosa 1a 2 años. Eso significa que los niños de 0 a 1 año se apegaran sin problemas a sus nuevos padres. Lo de 2 años y mas sufriran mas porque son mas grandecitos pero tambien se apegaran con facilidad a sus nuevos padres. Pero los niños adoptados entre 1 y 2 años tienen verdaderas dificultades. Porque? no se, no me acuerdo. Pero si se que si adoptas a un bebe de entre 1-2 años deberas estar muy atenta y trabajar en el 'apego artificia'. Osea el niño DEBE recuperar la confianza en el amor.

Otra cosa, cualquier niño que haya conocido el amor y haya sido desilucionado, no esta perdido.

En Psicología se hizo un estudio con 2 monitos:

uno tenía una mamadera, con su leche calentita (nadie se la daba) y una camita calentita, pero no tenía mama. El otro monito tenia una especie de 'mama'. Una imitacion mona con pelos y todo. Y alguien le daba personalmente la mamadera. Este monito se acurrucaba en los brazos de lo que el creia era una mama y dormia tambien calentito. Cuando ambos bebes-mono fueron grandes el monito que tenia la especie de mona-muñeca se integro sin dificultades al grupo. En cambio el que siempre estuvo solo sin amor nunca se integro y fue un mono rebelde, peleador y solitario.

Este resultado reconfirmaba la idea que es mejor conocer cualquier 'especie' de amor y perderlo, que no conocer jamas el amor.

Una vez que nuestros niños ya estan apegados a nosotros, ellos sintiendose seguros empezaran a investigar el mundo que les rodea sin miedo. Porque? porque al fin conocieron y aprendieron que no todos los amores se pierden. Y el niño CREE ademas que estos nuevos y DEFINITIVOS papas...jamas lo abandonaran.

Otra cosa que 'Juffer'-psicologa Holandesa investigo fue si el amor. que es tan intangible, realmente ayuda en el desarrollo del niño. La respuesta fue SI! Una vez que los niños han sido adoptados, crecen y se desarrollan increiblemente mas que lo alguna vez se desarrollaron.

Otra cosa, entre hijos biologicos y adoptados hay 1 diferencia desechable en cuanto a los problemas que los niños tienen en la escuela adolecencia etc. Y segun mis amigas con hijos b&a (biologicos y adoptados) no sienten ninguna diferencia en cuanto al amor que les tienen.

Una vez lei sobre 2 hermanos ya adultos. Ellos contaban que cuando la mama retaba a uno de ellos el que era adoptado decia: "Claro a mi no me quieren porque me adoptaron!" Cuando esta mama retaba al otro hermano este decia: "Claro a mi no me quieren, porque a mi no me fueron a buscar a Asia en avion!" Ahora ya adultos se reian y compadecían a la pobre mama

Bueno chicas me tengo que ir. Ha otra cosa: adoptar niños mayores es mas facil porque ellos ya saben que son adoptados, ademas son taaaaaaaaaaaan lindos!! Mi chiquitita...cuando la recibimos tenía 2y 1/2 añitos. Era taaaan linda y chiquitita, apenas caminaba y me estiraba sus brazitos y decia: Bao-Baoo? Bao-Ba? eso quería decir: me tomas en brazos? nosotros con mi maridi completamente derretidos nos peleabamos por tomarla en brazos. Hoy dia con 5y1/2 años, cada noche mira al papa y le dice: Bao-bao? y mi marido la lleva en brazos a la camita... que lindos son!

Un abrazo
Eva

Sabina
03/05/08, 17:27:38
Evita
Escrito el: 15 - Marzo - 2005 a las 01:20

Chicas Les prometo que voy a buscar y poner mas.

Hay otra cosa importante, Los niños adoptados o biologicos (sobre todo A) siempre quieren que "los vean". Nunca les digan a sus niños:
- "Estas jugando con tu autito? -te gusta?" .....

El niño piensa que no lo has visto. Entonces si quieres una tarde tranquila con tu hijo o que termine de preguntar lo mismo 100 veces hay que "nombrar". Osea le dices a tu niño:
-"Que entretenido estas jugando con tu autito? A ti te encanta jugar con ellos.

Por ejemplo yo veo 'Brujas'. Lilian pregunta cada 30 segundos en el tiempo de los reclames "mamá, Brujas no va ha seguir?' c/30 segundos! grrrrr . Hasta que me acuerdo de NOMBRAR! y le digo:
-Lilian tu quieres saber si Brujas va a seguir? La respuesta de ella:
-'ya, ya...bueno"

Ella no quiere saber si Brujas va ha seguir o no ..quiere atención.

Cuando nosotros hicimos los papeles para adoptar tuvimos 7 clases sobre problemas de los niños. Una de estas clases se llamaba "Me vez?". Porque (de nuevo) todos los niños pero los niños adoptados mas que los Biologicos quieren que los VEAMOS.

Un beso me voy a acostar

Sabina
03/05/08, 17:28:17
Escrito el: 15 - Marzo - 2005 a las 18:52

Van un par de links con unos artículos que me parecieron interesantes

[Only registered and activated users can see links] f
[Only registered and activated users can see links]
[Only registered and activated users can see links] -11-04.htm
[Only registered and activated users can see links]

Sabina
03/05/08, 17:28:51
Evita
Escrito el: 15 - Marzo - 2005 a las 19:59

Chicas estoy ensuciando el foro. Sorry brujita! Lo que quería era rectificar lo siguiente. Anoche escribi:
-"Que entretenido estas jugando con tu autito? A ti te encanta jugar con ellos. Eso es una pregunta con ese ssigno de interrogacion
lo correcto es hacer afirmaciones:
-"Que entretenido estas jugando con tu autito! A ti te encanta jugar con ellos.
Lo mismo mi respuesta a Lilian. Alli me falto la palabra realmente. Y eso que no habia ni tomado
La respuesta correcta a Lilian seria: --Lilian tu quieres realmente saber si Brujas va a seguir?
Un beso ...no ensucio mas el foro

Sabina
03/05/08, 17:30:09
Déborah
Escrito el: 15 - Marzo - 2005 a las 20:05
¡en absoluto! ¡gracias!


BRUJITA
Escrito el: 15 - Marzo - 2005 a las 20:10
Que increible, es un detalle de lenguaje que hace un mundo de diferencia para el niño


Evita
Escrito el: 17 - Marzo - 2005 a las 00:33
Exactamente:
si le preguntas a tu hijo que esta haciendo? el cree que 'NO lo vez" , sino no preguntarías. Los niños (dicen los estudiosos) piensan muy concretamente. Por ejem. pa-ma y hijo andan paseando y el niño se cansa y empieza a lloriquear que se quiere ir a la casa. - "bueno" dice el papa. "Nos vamos al auto". El niño se pone a llorar desconsoladamente. Porque? porque el quiere irse a 'LA CASA' no al auto.
Un beso

Sabina
03/05/08, 17:30:47
BRUJITA
Escrito el: 08 - Abril - 2005 a las 19:18


Niños mayores



Lic. Graciela Lipski. *
El título nos anticipa ya su complejidad. ¿Cómo se unen niño y mayor? ¿La categoría niño no es justamente por definición alejada de la de mayor?
Tal vez el término encierra un significado profundo, y revele que cuando hablamos de adopción de niño mayor, nos referimos a una categoría de infancia que ha perdido prematuramente lo que debería acompañar a un niño, familia, vínculos de protección confiables y estables que le otorguen un sentimiento de amparo para crecer.
Muchos de estos niños han vivido con la familia biológica, otros en hogares, instituciones y en algunas circunstancias han sido "devueltos" por personas que no han logrado afiliarlos.
Estas experiencias por mejores sustitutos, hogares, figuras cuidadoras que un niño haya recibido no puede reemplazar al cuidado intimo, próximo, individualizado que todo niño necesita y sería deseable que lo encuentre en su entorno familiar.
Tal vez desde el sufrimiento que atraviesa a estos niños, la magnitud e intensidad de las pérdidas, separaciones y duelos e incertidumbre sobre sus vínculos futuros podemos comprender el nombrarlos niños mayores.
Al hablar en adopción de niño mayor no hay consenso sobre cuál es la edad que define el término.
A mi criterio, no todo niño de dos, tres o más años que pierde sus vínculos primarios ingresa en esta nominación; considero que sería adecuado hablar de mayor cuando un niño ha padecido una sumatoria de traumatismos severos en sus primeros vínculos ligados a maltrato, desprotección, violencia y "decisión", por parte de la figura responsable (materna y/o paterna) de desprenderse de él.
Sumado a la pérdida, el sentido que para el niño adquieren estas experiencias lo colocan en una situación de inseguridad , alerta y desconfianza hacia los adultos.
Por ello creo que si bien ninguna situación humana es posible de generalización y debemos observar y analizar cada sujeto, su historia y circunstancias actuales para comprenderlo, hay ciertas constantes que con matices suelen observarse.
Sería deseable para los futuros adoptantes que pudieran prepararse para que la posible frustración y el desconcierto no los sorprenda frente a ciertas conductas del niño ya que el desconocimiento puede generar una rápida desilusión que entorpezca el proceso. Prevenidos de posibles dificultades estas pueden ser comprendidas como reacciones temporarias, propias de un proceso masivo de cambio y pérdidas por las que él niño atraviesa y que suelen transformarse positivamente con un continente adecuado.
Algunas de estas conductas que se observan frecuentemente como respuesta a la desorganización psíquica y somática que se produce son:
- Inseguridad y temor frente a los nuevos padres y extraños.
- Angustia intensa y miedo a la repetición de separaciones.
- Rechazo pronunciado a uno de los padres
- Conductas extremadamente dóciles y de sobreadaptación con el probable deseo de ser querido y aceptado.
- Conductas hostiles y desafiantes. Negativismo. (Enojo hacia los adoptantes como posible reactivación y transferencia del odio que despertaron figuras adultas frustrantes y/o abandonantes).
También se alteran funciones biológicas ya que el cuerpo es un lugar privilegiado de facilitación en el niño para expresar emociones intensas que lo sobrepasan.
- Alteraciones del sueño, pesadillas, necesidad de compañía para dormir
- Regresiones evolutivas (pedido de mamadera, chupeteo, voracidad, enuresis transitoria, falta de apetito) como posible intento de volver a etapas más primarias y "renacer" en este vínculo.
Habitualmente estas conductas se vinculan a enigmas muy esenciales que en el mundo interno del niño se despliegan: ¿Por qué no me quisieron? ¿Podré ser amado? ¿Durará? ¿Volveré al hogar? ¿Serán estos papás para siempre? potenciadas por el impacto que la separación de las figuras con las que convivió le produjo y que variará sustancialmente según la calidad del vínculo que ha mantenido con ellas.
Muchas de las experiencias que han transitado las personas que han adoptado niños mayores nos permiten pensar:
- La preparación previa y acompañamiento terapéutico para los niños y los padres es de gran utilidad para favorecer el proceso.
- Es necesario descentrarse y no autoreferir las conductas del niño( no es a mí a quien se dirigen, devuelve acá lo que recibió anteriormente).
- El niño en forma espontánea construye teorías que den sentido y expliquen: ¿Por qué me sucedió? como necesidad de comprender lo acontecido para estar así alerta frente a otras situaciones similares y poder desde su fantasía evitarlas y/o controlarlas. Es necesario ayudarlo a que estos sentidos no sean de autoresponsabilidad, desvalorización y culpabilización por lo que le ha tocado vivir, sino referirlo a la incapacidad de esos adultos para ejercer la función paterna/materna y cuidar adecuadamente de un niño.
- La historia y los traumatismos son posibles de elaboración con los recursos adecuados y requieren de un tiempo de procesamiento.
- El vínculo con el niño es ha construirse desde la comprensión y aceptación de lo que ha vivido, ofertándole un espacio donde el adulto pueda tolerar los desajustes que esta situación provoca transitoriamente en el niño.
- Cuando los niños encuentran un sostén seguro, cariñoso y estable poseen plasticidad y capacidad para reparar sus aspectos dañados.
Para concluír quisiera señalar que si bien el proceso de integración de un niño mayor a una familia posiblemente transitará por momentos de dificultad, toda crianza en modos diferentes está expuesta a situaciones complejas y es difícil predecir con certeza qué se producirá en el encuentro entre seres humanos.
El balance para muchos de aquellos que han elegido adoptar los llamados niños mayores suele ser de enorme gratificación el acompañar, sostener y promover en un niño que ha padecido, la vuelta a la alegría, la confianza en sí mismo y en el ser humano.

*Directora de la Fundación Adoptare.
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Sabina
03/05/08, 17:32:00
Evita:
Escrito el: 09 - Abril - 2005 a las 01:29

Para concluír quisiera señalar que si bien el proceso de integración de un niño mayor a una familia posiblemente transitará por momentos de dificultad (.....) El balance para muchos de aquellos que han elegido adoptar los llamados niños mayores suele ser de enorme gratificación el acompañar, sostener y promover en un niño que ha padecido, la vuelta a la alegría, la confianza en sí mismo y en el ser humano
La manera de conseguirlo es trabajar en el "Apego" o "confianza basica".
He vivido paso a paso estas situaciones con amigas. Una en especial. que es mama adoptiva de 3 niños. Con uno de ellos fueron los primeros meses bien dificiles. El niño (casi) destruia su dormitorio cada noche. Lloraba tambien toda la noche. Hoy en dia, ya tiene mas 1 año en casa de sus papis es un niño super dulce. Ningun problema.
Los primeros meses en las fotos estaba serio, apagado. En las fotos de ahora le brillan los ojitos y esta siempre riendo.

Sabes Bruji? unos de los mejores amigos de Sebastiaan, un truinfador en todo exepto en el amor. Descubrio como una bofetada un dia que su problema era "apego-inseguro'. Hijo biologico con una mama que lo descuido totalmente y el papa trataba de cuidarlo.
Esto el lo descubrio cuando en una de esas noches amenas con los amigos estabamos converzando sobre Lilian -el la adora- sobre adopcion y: ... 'apego'...
Yo voy a ayudar en todo todo lo que sea posible. Porque me da horror pensar en todos esos peques solitos y tristes sin ninguna posibilidad solo porque nosotros no lo sabemos ayudar.
Si yo no se algo tengo super buenas amigas, mamas adoptivas que trabajan con 'confianza basica'. Una de ellas trabaja con una eminencia en el tema, y es super buena onda lo que le preguntes lo responde, ella ama los niños tiene como 5 adoptados. Todos niños preciosos con deficiencias fisicas: Uno juega tenis y le falta un brazo... Asi de fuerte son los niños "recuperados en la confianza basica"

Beso
Eva

Sabina
03/05/08, 17:32:35
ACTIVIDADES PARA BEBÉS Y NIÑOS CON PROBLEMAS DE VINCULACIÓN

Beth McCann y Dr. Dan Hughes
Si bien estas actividades se han escrito para bebés , las mismas o una variación sobre ellas deben ser puestas en práctica para niños más mayores para resurgir su capacidad de vinculación.
¿Vuestro bebé no mira vuestra cara, aun estando de pie a la altura de su cabeza?
¿Mira vuestra boca o nariz, y no vuestros ojos, sobre todo cuándo le sostenéis?.
¿No se acurruca nunca profundamente en vuestros brazos? ¿No se siente cuidado cuando estáis alrededor? ¿Parece preocuparse cuando lo cogéis? ¿No grita o gorjea? ¿Lloriquea mucho? ¿Siempre es pasivo? ¿Tiene bajo tono muscular? ¿Se arrastra lentamente? ¿No le notáis alegre? ¿Tiene un pasado de múltiples cuidadores o de negligencia en su crianza?
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Se debe comenzar a actuar ahora, la recuperación total puede tardar años, pero si no se hace nada, aparecerá más daño. ¡Solo el amor con bebés con síntomas de trastorno de vinculación no es bastante!
ir arriba ([Only registered and activated users can see links]) ¿Qué podéis hacer?

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2) ¡el padre y la madre sois los únicos cuidadores! Le alimentáis, le bañáis, le vestís, la mayor parte del tiempo jugáis con él. Si la familia quiere ayudar dejarles sacar el perro o limpiar la casa, lavar platos o hacer la lavandería, traer la comida o hacer el té.
Ninguna niñera o “canguro” es sustitutivo. Antes de que vuestro bebé logre una firmeza emocional NADIE que el bebé no vea diariamente debería sostenerle o tocarle, y hasta las personas que el bebé ve diariamente deberían hacerlo en un mínimo de ocasiones.
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4) el baño con vuestro bebé, así se favorece el contacto de la piel en un ambiente de relajación agradable, con diversión en agua caliente.
5)¡¡muchos cara con cara!! Juegos de bebé, caras graciosas y toneladas de risas y besos! Intentar sentar al bebé sobre vuestro regazo y si es demasiado difícil para el o ella al principio, ponerle sobre una cama para hacerlo. ¡Entonces mas diversión y juegos...!
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Ellos muy probablemente no van a hacerlo y seguirán muy enfadados mucho, (en realidad ellos estaban desde hace tiempo muy enfadados, solamente permiten a la cólera salir en ocasiones. En su vida anterior sus padres no fueron capaces de cubrir sus necesidades; y su enfado y la negatividad salieron de todo esto. A menudo fueron golpeados o gritados. Es por eso que es tan importante que todo sea dado de una forma extremadamente amorosa.
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8) aprender a dar masajes al bebé. Dos veces al día. ¡Todo el tiempo hablándole, cantarle y expresarle lo especial que es!! ¡La mayor parte de los bebés parecen realmente disfrutar!
Disfrutar de un paseo y el baile con él o ella en sus brazos. Recuerda, el contacto cara con cara durante mucho tiempo, los movimientos apacibles y meciéndole. [Only registered and activated users can see links]) dormir con el bebé. Si podéis, tener la habitación de los niños adoptados lo más cerca posible de su cama, cerca de vosotros. La segunda opción, si es bebé, tenerle en su cuna directamente a vuestro lado de la cama, lo más cerca posible. Él os necesita, que oiga vuestra respiración y sepa que estáis cerca. "Aún recuerdo (relata la autora de estas paginas madre adoptiva) cómo colocaba a mi hija en su cuna muy cerca de mi cama, y cómo siempre ella colocaba su cuerpo lo mas lejos posible de mí y volvía su rostro para no mirarme. La noche que no lo hizo, ¡que gran triunfo conseguí!" ¡Ellos tienen que acostumbrarse al sentimiento de ser amados!
11) ¡¡cante, cante, cante!! Esto aligera la carga, y ayuda al bebé a sentir la felicidad que ellos no tuvieron. Las voces alegres son muy importantes para el bebé.
12) ¡¡animar el contacto ocular alimentando, hablando o jugando!! Sobornarles con caramelos, juguetes especiales, cosquillas. ¡¡¡ellos pueden vivir con dientes careados, pero no pueden vivir sin vínculos!!.
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15) consultar y dejaros guiar por especialistas. No dudéis en hacernos una consulta ante cualquier duda.

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Sabina
03/05/08, 19:05:36
Sabina
Escrito el: 20 - Noviembre - 2006 a las 04:16


El Encuentro
Te lo has imaginado mil veces. Pero cuando llega, los nervios se apoderan del más templado. Ya está ahí. La emoción te embarga. Mira con expresión de susto. No sabe qué pasa. No te atreves ni a tocar las manitas. Muy despacio Sacas un juguete... una galleta. Intentas una caricia... Definitivamente, llora. Es el encuentro. El momento de decir: "¡Hola, hijo!. ¡Somos tus papás!".

Esther Herranz Miranda - Psicóloga
<TABLE id=Autonumber2 style="WIDTH: 100%; BORDER-COLLAPSE: collapse; mso-padding-alt: 3.75pt 3.75pt 3.75pt 3.75pt" cellSpacing=5 cellPadding=5 width=700 ="MsonormalTable"><T><T><TBODY><TR style="mso-yfti-irow: 0; mso-yfti-lastrow: yes"><TD style="PADDING-RIGHT: 3.75pt; PADDING-LEFT: 3.75pt; PADDING-BOTTOM: 3.75pt; PADDING-TOP: 3.75pt" vAlign=top align=justify width="31%">Cuando en las reuniones con la psicóloga de la entidad que nos tramitó la adopción, hablábamos sobre el momento de encuentro con nuestra hija, yo contaba que en mis sueños se producía en un jardín lleno de flores y que la niña vendría corriendo a abrazarse a mí llamándome papá... Así lo imaginaba siempre. .A mi mujer, ni siquiera la ubicaba en el lugar. Éramos solo la niña y yo. Cuando de verdad ocurrió, las cosas fueron totalmente diferentes: La niña, de 15 meses de edad, todavía no andaba, así que no pudo correr a mis brazos; la entrega no fue en el jardín sino en un salón de actos lleno de sillas y, para colmo, el que se quedó sin saber que hacer fui yo, mientras mi mujer controlaba en todo momento la situación" Idealizar, soñar y fantasear sobre el momento de encuentro con el hijo es algo frecuente en la adopción internacional. Es una expresión del gran deseo de los padres de que todo vaya bien. Pero no siempre las cosas son fáciles y hay que estar preparados para afrontar las pequeñas o grandes dificultades que puedan surgir.
INFORMACIÓN
En los días anteriores al viaje, algunos futuros papás comienzan a preocuparse pensando en si van a ser capaces de enfrentarse con éxito a la situación, y viven con ansiedad la incertidumbre de no saber cómo va a reaccionar el niño, si se entenderán, si habrá química entre ellos...No hay ninguna duda de que después de tanto tiempo deseando que llegue, el encuentro con el hijo es un momento emocionalmente muy intenso para todos, cargado de alegría, pero también de ansiedad y temor.
Es muy importante que hayáis podido poner una carita concreta a ese hijo que durante tanto tiempo habéis intentado imaginar. Poder contemplar, aunque sea en una foto de mala calidad, su mirada, sus manos, la forma xxxxxxxx
</TD><TD style="PADDING-RIGHT: 3.75pt; PADDING-LEFT: 3.75pt; PADDING-BOTTOM: 3.75pt; PADDING-TOP: 3.75pt" vAlign=top align=justify width="3%">
</TD><TD style="PADDING-RIGHT: 3.75pt; PADDING-LEFT: 3.75pt; PADDING-BOTTOM: 3.75pt; PADDING-TOP: 3.75pt" vAlign=top align=justify width="32%">en que se mantiene de pie, el color de su piel, los rasgos étnicos de su rostro o cualquier otro detalle, servirá para que podáis haceros una idea real no de cómo será, sino de cómo es ya vuestro hijo. Esa idea seguramente será muy distinta a como alguna vez habéis imaginado.
Disponer de fotos recientes y de información sobre el niño os ayudará a elaborar expectativas más realista y cercanas a la realidad. Conocer datos relativos a la historia familiar y legal del niño, es decir, cuáles son los motivos de su abandono y propuesta de adopción, si ha sufrido algún tipo de maltrato físico o psicológico, cuales son los centros por los que ha pasado, cuanto tiempo lleva en el orfanato, a qué edad se produjo el abandono, si tiene hermanos, así como disponer de información relativa a su estado de salud y desarrollo físico y psicológico.
Sería ideal conocer también gustos, preferencias y costumbres que os puedan ayudar en ese primer encuentro, por ejemplo cuales son sus juguetes y actividades favoritas.
Desgraciadamente, conseguir toda esta información es una utopía, ya que habitualmente los centros encargados del cuidado de los niños en espera de adopción internacional no disponen de los recursos para poder facilitar estos datos. Lo habitual es que la información sea poca y además sin garantías de una total fiabilidad.
EL NIÑO
Después del viaje en avión, el alojamiento en el hotel, las dificultades con el idioma, los nervios de última hora... llega el momento del primer encuentro. En él vais a participar los papás, las personas que hacen la entrega y el propio niño. Se unen multitud de sentimientos, de emociones, de expectativas, de miedos... "¿Dónde xxxxxx
</TD><TD style="PADDING-RIGHT: 3.75pt; PADDING-LEFT: 3.75pt; PADDING-BOTTOM: 3.75pt; PADDING-TOP: 3.75pt" vAlign=top align=justify width="3%">
</TD><TD style="PADDING-RIGHT: 3.75pt; PADDING-LEFT: 3.75pt; PADDING-BOTTOM: 3.75pt; PADDING-TOP: 3.75pt" vAlign=top align=justify width="31%">me he metido?, ¿Sabré hacerlo bien? ¿Y si no me acepta?" Tampoco hay que ser pesimista y pensar que todo va a salir mal, pero sí hay que ser realista para poder afrontar la situación con éxito.
La reacción del niño en el momento de encuentro puede variar enormemente dependiendo de múltiples factores.
Tres de los más importantes van a ser la edad del pequeño, su estado emocional y la preparación que haya tenido para la adopción.
La edad del niño: en el momento de la adopción va a condicionar mucho el tipo de relación que se puede establecer, la forma de acercaros a él, los primeros momentos juntos y las expectativas ante su comportamiento. Hay que tener en cuenta que las pautas evolutivas que tenemos como referencia en nuestro entorno social y cultural, es decir, lo que estamos habituados a que hagan o sepan los niños a cada edad, no se puede aplicar directamente.
La capacidad de comunicación verbal, el razonamiento o el interés por un tipo de juego y otro pueden variar mucho de unas culturas a otras y de unos niveles de desarrollo a otros
</TD></TR></TBODY></TABLE>

Sabina
03/05/08, 19:06:08
Escrito el: 20 - Noviembre - 2006 a las 04:18 <!-- Start Member Post --> <t> </t> <table id="Autonumber2" style="width: 100%; border-collapse: collapse;" cellpadding="5" cellspacing="5" width="700"><tbody><tr style=""><td style="padding: 3.75pt;" align="justify" valign="top" width="31%"> Su desarrollo emocional: los vínculos establecidos con las personas que se han hecho cargo de él hasta ese momento probablemente no hayan tenido una estructura clara, ni una relación entre lo que el niño hace y las consecuencias que obtiene; quizá no haya tenido en su entorno a nadie accesible como fuente de seguridad y apoyo. Pero también puede suceder que el niño haya tenido la suerte de tener una cuidadora especial o haber estado en una familia de acogida con la que ha establecido vínculos.
Si es así, si el niño ha establecido lazos afectivos con una figura de apego y la separación de ésta no va a ser tan fácil.
Para el niño, esa persona es su fuente de seguridad y referencia y vosotros unos extraños a los que no conoce de nada. ¿Por qué va a irse con vosotros? En esta situación es habitual que los niños lloren, se agarren a sus cuidadores o intenten desprenderse de los abrazos que sus padres le ofrecen.
Cuando un niño ha establecido una relación afectiva, la separación de su figura de apego suele tener unos efectos claros.
Al principio puede aparecer una fase de protesta, en la que el niño luchará por recuperar su figura de apego, mostrando gran ansiedad y rechazo de los cuidados que les ofrecen otras personas.
Una segunda fase, es la llamada fase de desesperación, en la que disminuyen las manifestaciones de aflicción y aunque continúa la ansiedad, comienzan a aceptar los cuidados que otros le ofrecen. Por xxxxxx
</td> <td style="padding: 3.75pt;" align="justify" valign="top" width="3%">
</td> <td style="padding: 3.75pt;" align="justify" valign="top" width="32%"> último, una tercera fase de reapego en la que parece adaptarse a la situación y puede comenzar a establecer nuevos vínculos.
En niños más mayores que no han tenido la oportunidad de establecer relaciones afectivas, podéis encontrar dificultades para establecer vínculos nuevos, desconfianza, esfuerzos por actuar del modo más independiente posible. Niegan tanto que necesiten el afecto de los demás como que deseen dar a la vez el suyo a nuevas personas. Otra reacción totalmente contraria pero igualmente posible, es la de los niños que se abrazan ansiosamente a los recién llegados buscando calor, seguridad y protección.
La preparación: En ocasiones los responsables de los servicios de adopción, las cuidadoras, o las familias de acogida en el país de origen, se encargan de que los niños reciban información y preparación para ser adoptados, en función de su edad.
Se les cuenta que pronto van a venir unos señores que serán sus papás y que le querrán mucho. Pero en otras ocasiones esta información no existe o es muy deficiente y el niño no sabe con qué ni con quién va a encontrarse, y lo que es peor, no sabe como tiene que comportarse ni qué es lo que se espera de él.
Cuando la adopción se produce en niños muy pequeños, el temor por los cambios que se están produciendo en su vida, y a los que no sabe darle explicación se traduce en reacciones psicosomáticas: fiebre, alteraciones en la piel... Es la forma no verbal en la que el niño nos muestra que le están afectando los cambios. Un niño más



</td></tr></tbody></table>

Sabina
03/05/08, 19:07:07
<table id="Autonumber2" style="width: 100%; border-collapse: collapse;" cellpadding="5" cellspacing="5" width="700"><tbody><tr style=""><td style="padding: 3.75pt;" align="justify" valign="top" width="31%">mayor es capaz de expresar de una manera más activa esos temores, aunque no siempre lo hacen. Por supuesto que estos tres factores no son únicos. También dependerá mucho de su estado físico, de su propia personalidad, de su experiencia con otros adultos. .No hay que olvidar que los niños pueden tener carencias tanto de alimentación como de estimulación física y psíquica, además de afectivas. Todo ello va a afectar a su desarrollo evolutivo y capacidades.
No podéis viajar pensando que os vais a encontrar a un niño de dos, tres o seis años con un desarrollo similar a vuestro sobrino o vecino de la misma edad.
En algunos países se programan una serie de visitas durante unos días para que el niño vaya conociendo y adaptándose a los que serán sus padres. En otros, la entrega se produce de manera inmediata, sin adaptación. Los padres nunca debéis olvidar que no es el niño el que se tiene que adaptar a vosotros, sino que la adaptación es mutua. Esto muchas veces se pasa por alto..Vosotros también tenéis que reajustar muchos de vuestros hábitos y costumbres ahora que sois tres. Para ninguno va a ser un proceso inmediato, sino que llevará un tiempo determinado.
CONDUCTAS
Los niños pueden mostrar falta de expresividad, bloqueo en sus reacciones ante los estímulos, falta de respuesta a caricias e intentos de interacción. A veces también aparecen conductas de autoestimulación, automatismos o movimientos estereo- xxxxxxxx
</td> <td style="padding: 3.75pt;" align="justify" valign="top" width="3%">
</td> <td style="padding: 3.75pt;" align="justify" valign="top" width="32%"> tipados es decir, repetitivos y sin sentido aparente, adquiridos para compensar la falta de estimulación externa. Otras veces son una manera de aislarse de un entorno que no pueden controlar o sobre el que no saben como actuar.
Poco a poco estas conductas van a ir desapareciendo, pero pueden resurgir en momentos determinados en los que el niño se enfrente a situaciones nuevas que le provoquen tensión o frustración y ante las cuales todavía no sepa como comportarse.
¿Son normales estas reacciones? ¿Por qué se comporta de esa forma? ¿Qué debemos hacer?, son algunas de las preguntas que os podéis hacer en los primeros momentos.
Para responder a ellas os puede ayudar intentar poneros en el lugar del niño para comprender lo que supone para él la adopción por una familia de otro país.
Cuando el niño conoce a su nueva familia tiene una gran ambivalencia y confusión de sentimientos a causa de todos los cambios que está sufriendo. Esta confusión puede manifestarse de muy diversas maneras: llanto sin causa aparente, rechazo de las manifestaciones de afecto, frialdad, agresividad, excesiva actividad o inactividad...
Algunas de las costumbres del niño os pueden sorprender, ya que tendrá unos hábitos adquiridos que le han servido en el entorno en el que ha vivido para conseguir aquello que necesitaba (atención, comida...) Solo repite aquello que le ha servido en el lugar dónde vivía. Ahora empieza vuestro turno para enseñarle otras formas de actuar. xxxxxx
</td> <td style="padding: 3.75pt;" align="justify" valign="top" width="3%">
</td> <td style="padding: 3.75pt;" align="justify" valign="top" width="31%"> QUÉ HACER
En el caso de las parejas, es importante que recibáis al niño los dos juntos. Va a ser la primera impresión que el niño tendrá de vosotros y debe ser lo más sencilla, natural y relajada posible. Intentad estar tranquilos para poder transmitir serenidad a vuestro hi
</td></tr></tbody></table>

Sabina
03/05/08, 19:07:28
<table id="Autonumber2" style="width: 100%; border-collapse: collapse;" cellpadding="5" cellspacing="5" width="700"><tbody><tr style=""><td style="padding: 3.75pt;" align="justify" valign="top" width="31%">Si para vosotros este momento es difícil, imaginad por un momento que puede suponer para el niño. Seguramente estará asustado y no sabrá qué está pasando.
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¿Qué significa todo esto? Para hacérselo más fácil es importante tener en cuenta algunas cosas: Si el niño llega en brazos de su cuidadora no arrebatárselo, dejad que sea ella la que os lo ofrezca. Que el niño no perciba tensión en ese cambio de brazos.
Si ya anda, agacharos y poneros a su nivel, para poder mantener contacto visual y que no tenga que levantar la cabeza para miraros desde abajo.
No invadáis su espacio. En cada cultura el espacio personal de cada persona es diferente y además no sabéis si el niño está acostumbrado al contacto corporal como muestra de afecto. Habladle dulce y tranquilamente.
En algunos países os encontráis con la barrera del idioma, pero podéis franquearla utilizando un tono de voz sereno y tranquilizador. Utilizad la comunicación no verbal. A través de vuestros gestos, miradas y caricias trasmitís la alegría y el cariño, pero ¡cuidado!, también la ansiedad y la tensión. xxxxxxxx
</td> <td style="padding: 3.75pt;" align="justify" valign="top" width="3%">
</td> <td style="padding: 3.75pt;" align="justify" valign="top" width="32%"> Averiguad cómo se pronuncia exactamente su nombre y llamadle así.
Podéis aprender alguna expresión tranquilizadora en su idioma puede ayudaros en determinados momentos. Acariciad, si os lo permite, sus manos. Si os rechaza no mostréis vuestra frustración y disgusto.
Dejad que os toque la cara, la nariz, las orejas. Simplemente quiere conoceros.
Si queréis llevarle un regalo, no llevéis algo muy exagerado. Será mejor algo sencillo y pequeño, que el niño pueda agarrar y transportar y que sea adecuado para su edad.
DESPACIO
No os desalentéis si no hay flechazo inmediato.
El cariño y el amor surgen y crecen con la convivencia. Los niños despiertan ternura y sentimientos de protección y vosotros llegáis con muchas ganas de querer y ser queridos, pero debéis dar al niño y a vosotros mismos un tiempo para empezar a construir juntos los cimientos de vuestro amor como padres y como hijo. No os apresuréis. Es mejor ir poco a poco y dejar que los sentimientos vayan ocupando su lugar.
En ocasiones, el niño puede ignorar, o incluso rechazar a uno de los miembros de la pareja. A veces es simple química, como nos ocurre a todos. Otras tendrá relación con las experiencias previas que haya tenido con personas de uno y otro sexo.
En el caso de que ocurra esto, no forcéis la situación, ni utilicéis el chantaje.. xxxxxxxxxxxxx
</td> <td style="padding: 3.75pt;" align="justify" valign="top" width="3%">
</td> <td style="padding: 3.75pt;" align="justify" valign="top" width="31%"> El niño requiere tiempo para adquirir la seguridad que necesita. Podrá tardar tres días, tres semanas, tres meses... pero el momento llegará.
Si el niño es pequeño, conviene averiguar si tiene un objeto de apego, es decir algún objeto o juguete especial que le de seguridad. Aunque no lo parezca, ese trocito de tela, un pañuelo, el osito de peluche gastado, para el niño significa mucho más. No todos los niños tienen por qué tener un objeto en el que hayan proyectado sus vínculos afectivos, pero si el vuestro lo tiene y puede llevárselo, le estáis facilitando la adaptación a los cambios.
El primer encuentro es solo el principio de vuestra historia. Quizá vuestro encuentro emocional no coincida con vuestro encuentro físico, sino algún tiempo después, al intercambiar una mirada o cuando acepta u os ofrece una caricia. No siempre el encuentro es un momento bonito, pero tampoco es siempre malo. Siempre es especial
</td></tr></tbody></table>

Sabina
03/05/08, 19:07:43
Escrito el: 25 - Noviembre - 2006 a las 17:23
Un par de artículos y sitio de interés


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Sabina
03/05/08, 19:08:16
Escrito el: 03 - Febrero - 2008 a las 08:18

En ciertos países, la adopción de niños pequeños por extranjeros es muy limitada, ya que la mayoría de los menores de corta edad encuentran su familia en la adopción nacional, siendo sólo posible en dicho destino la adopción de niños mayores. En otros casos es la edad de los padres, cuando sobrepasan ambos los 45 años, lo que les impide el acceso a la adopción de un niño de más corta edad. Y en otros felices casos es el resultado de un acto generoso y valiente, de una decisión meditada y consciente en la que se han analizado todas las variables.
En cualquiera de los tres supuestos, la decisión de adoptar un menor con más de 6 años es una opción que debe ser muy meditada. La familia debe estar provista de toda la información previa acerca de los posibles riesgos y dificultades que pueden surgir. Es bueno que conozca de primera mano la experiencia de otros padres con niños de estas edades. Y sobre todo, debe prepararse exhaustiva y personalizadamente hasta la llegada del menor.
Cada experiencia es única, dado que se trata del encuentro y la interrelación entre los factores históricos y personales de la familia adoptante y del menor que reciben. El seguimiento de la adaptación de los menores de esta edad que ya llevan un tiempo con sus nuevos padres muestra por un lado el esfuerzo a realizar y por otro las grandes satisfacciones cuando las etapas van cumpliéndose correctamente.
Partimos de la convicción de que ofrecerse como familia para un niño mayor es una fuerte apuesta, en la que se contemplan diversos factores positivos y negativos. La familia que decide adoptar un niño mayor tiene asegurado uno o dos años de sensaciones y experiencias ambivalentes.
Estos menores tienen una historia de años, con recuerdos que permanecen en su memoria. En todos los casos son una historia y unos recuerdos de carencias, y en muchos de ellos hay vivencias traumáticas y de malos tratos.

MIEDO
Los niños son conscientes del cambio que supone para ellos la adopción. Y este cambio es casi siempre abrumador:
Por una parte hay un gran entusiasmo y agradecimiento; en ocasiones llevan toda su vida esperando una familia.
Por otra, existen grandes temores a lo nuevo, a no estar a la altura de lo que se espera de ellos, a ser rechazados, lo que de antemano les coloca a la defensiva y con una actitud de cierta desconfianza.
Esta primera infancia de privación o de experiencias traumáticas, lleva a menudo a los menores a una situación paradójica: son a la vez niños muy inmaduros, que presentan durante largo tiempo conductas o actitudes regresivas (jugar a ser un bebé, hablar como un bebé, descontrol tardío de esfínteres....) y a la vez se les observa precoces en su acceso a distintos temas, la sexualidad por ejemplo. (Es muy habitual la menarquia precoz entre las niñas, sobretodo las procedentes de Hispanoamérica) Los padres deben de estar preparados para entender estos desequilibrios en la maduración de su hijo o de su hija y acompañarlo por estas etapas, a menudo desconcertantes, por las que deberá ir pasando para reparar toda su pequeña pero a veces tremenda historia.
Es preciso señalar la diferencia entre los niños que han estado siempre o desde muy pequeños institucionalizados, sin tener apenas contacto con su familia biológica, y que por razones de índole legal o de sus circunstancias de salud no han sido adoptados a una edad temprana, y aquellos niños que acuden a las instituciones ya mayorcitos provenientes de una familia desestructurada y conflictiva tras la intervención de los organismos públicos para apartarlos del abandono o las malas condiciones familiares. El primer caso es más habitual en países del Este y el segundo en los países de Centro y Sudamérica.
En los dos supuestos nos encontramos a un menor que habrá desarrollado vínculos de afecto fuertes y que va a tener que elaborar un duelo por la separación y pérdida de lo que ha sido su mundo hasta entonces. Pero hay diferencias.
Suele ser más duro y difícil cuando los niños han convivido durante tiempo con su familia. Las relaciones, experiencias y vínculos afectivos van a dejar una huella más fuerte de superar.
Cuando los niños han sido institucionalizados desde muy pequeños, la influencia de la historia familiar no tiene porqué ser significativa. Su historia a elaborar será la que ha transcurrido con otros niños o con sus cuidadores y en general estará exenta de malos tratos y experiencias traumáticas. Serán la privación, la carencia de estímulos y la poca atención afectiva individualizada los temas principales.
En la mayoría de los países de origen las condiciones de los menores son de mucha pobreza pero dignas. Hay que desmitificar la imagen del orfanato terrible en el que los niños son maltratados.
Esta situación, aunque desgraciadamente se da en algunos destinos, no es ni mucho menos lo habitual.

PACIENCIA
A la vez que la elaboración de la separación de su mundo anterior, el menor ha de incorporar vertiginosamente todo lo nuevo que aparece en su vida. Al principio, la alegría de todos por su llegada, los regalos, las atenciones de familiares y amigos, contribuyen a alimentar en el menor la idealización de su nueva familia, pero tras esta "luna de miel", a veces es difícil aceptar el segundo momento en el que comienzan las obligaciones y los límites. Los padres aparecen por fin con sus defectos y sus rasgos particulares de ser, que a veces chocarán con los del menor, quien tendrá que aprender a quererlos como son y no como él habría esperado que fuesen.
Puede decirse que esta caída de la idealización inicia la marcha de la verdadera familia, una vez que el menor adopta también a sus padres. Será un período a veces largo e incómodo. El menor se rebela ante este hecho con quejas, no le gusta la casa, no le compran lo que él desea, no quiere hacer los deberes, se muestra agresivo rechazando la nueva situación con comentarios hirientes hacia sus padres... Los padres frente a esto deben reaccionar con paciencia, pues forma parte del proceso de adaptación y de la elaboración de los conflictos del menor.
Estos comentarios y actos muestran la ambivalencia de sus sentimientos ante la nueva situación y por lo general buscan el límite de los padres con una provocación en la que hay que intentar no caer sino entender, respondiendo con afecto, pero manteniéndose firmes en los límites. De esta, manera irán sintiéndose seguros en su nuevo medio y sus sentimientos de culpa por lo hecho o dicho no les provocarán tanta confusión y ansiedad.
La integración social y escolar del menor es una gran preocupación en los padres que adoptan un niño "mayor".
Hay que darse al menos un curso escolar de tiempo antes de sacar conclusiones acerca de las capacidades y posibilidades intelectuales del menor. El rendimiento y la motivación hacia lo intelectual se apoyan siempre sobre la estabilidad emocional y la integración familiar y éstas deben ser las prioridades absolutas de los padres y de la escuela.
Por lo tanto habrá que contar con un desfase inicial de rendimiento entre el menor y su clase, y considerarlo como parte de la normalidad del proceso.
Los niños que comparten nuestro idioma tienen más fácil esa primera integración y comunicación, aunque está comprobado que los niños con diferente idioma de origen aprenden en muy pocos meses a desenvolverse adecuadamente en el idioma familiar.
Los padres pueden presentar al niño la posibilidad de no olvidar su lenguaje de origen, aunque no es aconsejable si el menor manifiesta un rechazo manifiesto, ya que ello será índice del rechazo inicial a toda su vida anterior. Sería, pues, contraproducente en ese momento una imposición en este campo.

SATISFACCIÓN
Se trata, en resumen, de niños con una estructura de personalidad. Sus conflictos a elaborar pueden ser muchos y serios según su historia anterior y su estructura y recursos propios, y necesitarán la fuerza y el afecto de su nueva familia para seguir creciendo. Los padres no deben dudar en solicitar el apoyo y la orientación por parte de profesionales cuando la situación lo requiere, y sobre todo al principio de la llegada a casa del menor parece necesario el seguimiento de la familia en todos los casos.
Pronto a estos niños les llegará la pubertad y la adolescencia y será una nueva prueba a pasar en la que se revisa y reestructura toda la personalidad del menor. A pesar de los momentos y fases difíciles, la gratificación que supone sacar adelante a un niño o niña que durante años ha tenido tantas carencias, la fuerza de enfrentarse a ellas, y el dar la oportunidad de una nueva vida frente a un futuro muy incierto, es lo suficientemente importante como para apostar por ello.
Por nuestra parte, como profesionales encargados del seguimiento y la preparación de los padres, queremos señalar que todos los niños y niñas mayores de 6 años que van llegando o que llevan ya meses y años con su familia, evolucionan hasta el momento dentro de la normalidad, lo que supone también para nosotros una gran satisfacción personal.
Aunque no todas las familias puedan ser idóneas para recibir en su familia un niño mayor, con seguridad hay muchos felices encuentros por realizar y nuevas familias por constituir.

Para entenderlos mejor

Es habitual que en el comienzo del proceso de adaptación se observen alguna de estas tres posibilidades en la forma en que suelen responder los menores a la separación y a la elaboración de sus duelos: Los niños que desde un principio muestran su añoranza, habitualmente hablando de los personajes de su vida anterior, queriéndoles llamar o reclamando ir a verles. Aunque esto genere la ansiedad de los padres, el temor al rechazo y a no ser aceptados por el hijo, hay que escuchar entre líneas lo que esta actitud está diciendo. Si dejamos hablar al niño pronto descubriremos que la fantasía casi siempre está ligada a un querer mostrar a los personajes de su vida anterior, su vida actual; a tener un contacto pero no renunciar en ningún momento a su nueva familia y a su nueva vida, es decir a una manera más de despedirse del pasado. Si la respuesta de los padres es ponerse a la defensiva frente a lo que plantea el niño y no dar el tiempo suficiente para escuchar lo que éste quiere realmente expresar, todo será más confuso, largo y difícil.
Los niños que silencian todo lo relativo a su vida anterior y a sus vínculos anteriores por miedo al rechazo. Una vez que el menor se siente lo suficientemente seguro en su nueva familia, comienza a hablar y hay que estar preparado para ello. Esto a veces puede llevar bastante tiempo y la tendencia de los padres es pensar que el niño se ha olvidado, está muy a gusto y lo tiene todo superado. Sería negar parte de la realidad de su hijo, el cual cuando esté en condiciones de poder hablar agradecerá que se le posibilite el hacerlo. Es conveniente que los temas de adopción, la experiencia de otras familias, la llegada de otros niños se comenten con naturalidad en la casa, sin presionar nunca al niño para que hable, pero mostrando la propia disposición y el interés para escuchar todo aquello que él o ella quieran decir.
Los niños que pasado un tiempo no hablan de nada relativo a su vida anterior y que desde un principio han mostrado un rechazo muy significativo a todo lo relativo a ella, nos muestran lo traumático de su historia pasada.
En este caso hay que estar atentos y tomar las medidas oportunas para ayudarle a enfrentarse a estas marcas, de forma que no influyan de forma.

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Sabina
03/05/08, 19:08:31
Escrito el: 03 - Febrero - 2008 a las 08:36
Artículos bien interesantes (enfocados en adopción internacional, pero igualmente útiles)

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Un extracto:

Etapas.

Es frecuente que el niño sienta una gran necesidad de olvidar lo vivido (el abandono, las carencias, las pérdidas, la ruptura con
su realidad…). Parece que ha estado con nosotros toda la vida, aunque es una situación artificial ya que no se muestra tal y como es.

Si es un niño mayor puede manifestar un rechazo manifiesto a hablar de su pasado, usar su lengua y hacer referencias a su país de origen
(aunque conserve ciertos hábitos y/o costumbres). Paulatinamente abandonará esta actitud; lo importante es no forzarle y hacerle entender
que nosotros aceptamos su pasado y origen como si fuera el nuestro. Percibiremos que esta fase esta siendo superada cuando el niño
adopta un comportamiento más natural o espontáneo.

Luna de miel.

Se suele atravesar después, una etapa en la que todos intentan agradarse o “enamorarse”. Es la etapa conocida como “luna de miel”. Todos los días se hacen cosas especiales y todo parece perfecto; sin embargo la familia todavía no se muestra con naturalidad.

El niño puede manifestar regresiones o conductas parecidas a las de un bebé como forma de reclamar el afecto y atención de sus
padres y de recuperar etapas anteriores no superadas. Es bueno hacerle sentir importante en su nueva vida y esforzarnos en que entienda
que le vamos a querer siempre por quién es, no por lo que hace.

Autonomía.

Después la situación comienza a normalizarse; el niño empieza a sentir los vínculos establecidos como algo estable y sólido.
Se relaja y siente la necesidad de poner a prueba la solidez de las relaciones familiares.Manifiesta sus deseos de autonomía e independencia
como forma de expresar su individualidad.
En esta etapa son frecuentes las rabietas, retos, mentiras y/o tensiones familiares. Los padres deben mantener una actitud flexible pero firme, comunicativa y cercana y buscar ayuda en los profesionales si es necesario.

El niño debe entender quién manda en casa (si el niño es más fuerte que los padres no podrá sentirse protegido por ellos), siendo necesario que se adapte a los límites y a la disciplina familiar. Este aparente distanciamiento da lugar a un vínculo más estable, sólido y duradero.

Integración.
Por último, se produce una integración familiar total, en la que todos se aceptan y quieren en un entorno afectivo, estable y seguro. Cada miembro de la familia entiende los vínculos de forma incondicional e indefinida y se muestra tal y cómo es.
Estas etapas se harán patentes de forma diferente en cada familia. Puede ser que algunas no sean percibidas con claridad mientras que otras pueden prolongarse en el tiempo; hay niños que atraviesan una “luna de miel”muy prolongada y que apenas tienen rabietas, mientras que otros manifiestan una fase se oposición más marcada. En cualquier caso es fundamental buscar apoyo en las primeras fases de la adaptación cuando nos sintamos desorientados, confusos o inseguros.

Los especialistas en adopción podrán ayudarnos y orientarnos. Otra de las cuestiones que más preocupan a las familias en referencia al proceso de adaptación es la siguiente: ¿Cuánto tiempo empleará el niño en adaptarse completamente? Cada niño ha vivenciado experiencias muy diferentes y manifiestan un carácter y una personalidad única, por lo que es difícil responder a esta pregunta; cada uno mantiene un ritmo adaptativo particular. No es fácil encontrar dos procesos parecidos, pero se puede decir que esta etapa concluye cuando el niño se siente seguro en el seno de su familia y
confía en le querrán de forma incondicional e indefinida; por tanto, el proceso se prolongará durante meses hasta que el vínculo esté totalmente establecido. Cuando la dinámica y rutina familiar esté consolidada y todos sus miembros se identifiquen como familia se podrá decir que el proceso adaptativo ha concluido.

La adaptación es una fase más en la construcción de nuestra familia. Lo más importante es conocer las posibles dificultades con la que podamos encontrarnos en cada caso particular y hacerlas frente con serenidad, sensatez y amor. Antes de lo que pensamos sentiremos que nuestro hijo ha estado toda la vida con nosotros. No es fácil encontrar dos procesos parecidos, pero se puede decir que la adaptación concluye cuando el niño se siente seguro y confía en que su familia le quiera de modo incondicional.

Sabina
03/05/08, 19:08:54
Florencia
Escrito el: 06 - Febrero - 2008 a las 22:36

Gracias por tu información Sabina!. la leimos juntos con mi marido y todo lo que aparece en el artículo es cierto !!!!!! Yo ya lo sabía, pero a mi marido le hizo muy bien leerla conmigo... un abrazo grande,
Flo

Sabina
10/06/08, 10:16:25
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En
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evita
11/06/08, 16:07:21
No tengo mucho que decir solo que apoyo la adopcion de niños mayores son liiiiiiiiiiiiiiindos: mi niña hermosa lleo de 2,5 añitos y mi guaton de 3,5. No tienen problemas, son felices y lindos. Lilian tiene ya 8,5 va en segundo basico y Alex canta es enamorado y tiene casi 7 va en kinder.
Sopn super lindos !!!!!!!!!!!

Florencia
12/06/08, 11:25:01
Yo también estoy de acuerdo con la adopción de niños grandes. En realidad Emilio me enseñó a perder todo tipo de prejuicios frente al tema y siento como Evita, que son maravillosos, inteligentes y lo que es admirable, con una capacidad de resiliencia y ganas de formar parte del mundo increíbles. Ojalá muchos matrimonios optaran por niños más grandecitos, el amor que se siente es inmenso y te desborda!

Icha
12/06/08, 12:47:05
De acuerdo con ustedes, en toda edad son exquisitos. Soy voluntaria en un centro donde hay niños de 0 a 6 y me declaro enamorada de todos. Ahora quisiera adoptar a un peque de tres y medio años.

Sabina
27/11/08, 20:22:38
Hola¡ ya estás aquí conmigo, te estuve esperando durante largo tiempo. Quiero conocerte mas a fondo y ayudarte a descubrir el mundo del que ya formas parte. Conseguir que llegues a sonreír a la vida. Me gustaría enseñarte a ser feliz y a disfrutar de las cosas que te rodean". Todas las madres pensamos algo parecido cuando por primera vez vemos a nuestros hijos. Pero, ¿qué sensaciones tendrá el niño en ese momento?
Para comprender lo que el niño experimenta en este primer encuentro podemos imaginar que de repente nos trasladamos a un planeta desconocido. Allí no conocemos a nadie y todas las cosas son nuevas e increíblemente extrañas. En estas circunstancias nos gustaría tener a nuestro lado, alguien que nos quisiera y estuviera dispuesto a enseñarnos cómo sobrevivir y cómo ser plenamente feliz.
La primera emoción que se experimenta en esta situación es una profunda sensación de soledad ; para paliarla, necesitaríamos alguien en quien creer que nos ofreciera un ambiente de confianza.
Los niños pequeños al crecer, desarrollan un sentido duradero de en qué medida el mundo es digno de confianza o desconfianza. Erikson, en su día, definió este concepto como "confianza básica", satisfacción de las necesidades básicas del niño por medio de la ternura, la comodidad y el alimento. El apego o vínculo afectivo se establece satisfaciendo la necesidad de caricias una adecuada alimentación e higiene y una óptima calidad de comunicación a través de gestos, sonrisas y vocalizaciones afectuosas.
Si este vínculo se establece, serán niños capaces de confiar en el futuro y establecer relaciones intimas satisfactorias; de lo contrario, predominará la desconfianza y verán el mundo como algo hostil y caótico y tendrán dificultades en sus relaciones interpersonales.


APEGO
Además de la confianza básica, aparecerá también la empatía: concepto y vivencia muy relacionados entre sí.
Ya hemos hablado de la confianza básica pero ¿Qué es la empatía?. La empatía es identificarse emocionalmente con otra persona, entender y sentir sus sentimientos. En todas la relaciones interpersonales, pero especialmente en la educación de los hijos, un buen nivel de empatía o sintonizar emocionalmente con el niño es indispensable El desarrollo de la confianza básica se dificulta gravemente cuando hay grandes carencias afectivas en la primera etapa del niño como orfandad, abandono o malos tratos, ya que no hubo posibilidad de establecer una empatía duradera entre el adulto y el niño.
El apego establece un modelo de relación que va a condicionar las relaciones futuras a lo largo de su vida. En un principio el niño muestra y reconoce preferir una persona específicamente, pero no rechaza a los desconocidos, luego comenzará a reaccionar ante las caras desconocidas y se manifestará con llantos y protestas y mostrará alegría cuando vuelve a ver a la persona por la que siente apego. En la evolución del apego, primero el niño debe sentir una fuerte dependencia para luego pasar a una saludable independencia, lo que le permitirá ser una persona autónoma con buenos lazos afectivos con otras personas
Será capaz de independizarse por periodos cada vez más largos si la persona de apego demuestra ser confiable, es decir, ser predecible en todo momento y en cualquier situación, de lo contrario el comportamiento exploratorio tan necesario para el aprendizaje se paralizará por causa de la ansiedad.
El deseo de proximidad del niño se produce a través del tacto y el contacto físico como caricias y masajes; al mantener el contacto ocular con el niño se le transmitirá todo el amor que se siente por él, la admiración y una constante aprobación de su pequeño ser.
Para lograr esta evolución, los padres con su comportamiento podrán favorecer u obstaculizar el camino.
Un comportamiento consecuente y con sentido común ofrecerá al niño un mundo ordenado y previsible que le dará el poder de confiar en el otro y en si mismo.
Unos padres que dependen de sus propias prioridades y del humor que tengan en cada momento para atender al niño le ofrecerán la sensación de vivir en un mundo incierto, caótico, de no ser entendido en sus demandas y generará inseguridad en si mismo y desconfianza sobre los demás.
También hay comportamientos que emiten señales de rechazo. En realidad, en la vida suele darse frecuentemente una mezcla de aceptación y rechazo. Pero si el niño percibe la indiferencia de las personas mas importantes para él, como sus padres, desarrollará un apego inseguro. Esto se manifestara así:
Por un lado el niño se "pega" a sus padres y no demuestra interés por explorar el mundo, convirtiéndose así en un tipo de dependencia ansiosa que va a permanecer en el futuro como un rasgo de su carácter obstaculizando su desenvolvimiento autónomo.
Por otro lado el niño puede demostrar indiferencia a la presencia y ausencia de sus padres. En este caso también tendrá una pobre conducta exploratoria, se convertirá en una persona solitaria que evitará relacionarse o establecer intimidad con otras personas.
Todas estas contrariedades pueden influir en su aprendizaje y su evolución general. Lo recomendable sería establecer una dependencia saludable como un paso intermedio hacia la independencia.
Todos aquellos niños que han experimentado en las primeras etapas de su vida grandes carencias afectivas, como en caso de adopción, se aconseja que puedan recorrer el camino perdido reparando aquellas carencias que en su día no recibieron.

LA BUENA RUTINA
Tenga la edad que tenga el niño, debemos armarnos de paciencia, humor, diplomacia y mucha información sobre el desarrollo infantil. No precipitarse en achuchar sin ton ni son y llenarle de regalos, como tampoco atosigar al niño con demasiadas exigencias.
Observar y esperar hasta que nos hacemos con él. Ha tenido una existencia anterior que es imborrable. Ahora, tanto él como la nueva familia comienzan una fase de integración. Nada mejor que organizar una rutina diaria donde esté presente el juego, las risas, las canciones e incorporar poco a poco el contacto físico.
Aquí os exponemos un plan de "actividades reparadoras" para la rutina diaria. Los objetivos son:
Establecer los cimientos sólidos para el desarrollo de la personalidad
Favorecer el desarrollo psicomotor, intelectual y social del pequeño.
Reconfortar y arropar al niño al ofrecerle seguridad para una estable y ordenada relación con el adulto de referencia.

>>> DESPERTAR
Por las mañanas al despertar podéis abrir juntos las cortinas mostrándole el sol, el cielo, las nubes o todo aquello que vuestra mirada pueda abarcar desde su cuarto, explicándolo con palabras sencillas y bonitas. Coméntale también cual será el próximo paso en su programa diario así él aprenderá a anticipar los hechos, se sentirá más seguro y obtendrás su colaboración.
Mientras haces estas actividades puedes tenerlo entre tus brazos y aprovechar para acariciar suavemente su cabecita, piernitas, espalda o tripita, nombrando las partes de su cuerpo y mientras aprende los nombres fomentas también el contacto físico. Mírale con mucho amor y llamándolo por su nombre dile lo guapo/a que es. También le puedes decir: "me siento muy feliz de ser tu mamá"o "sabes, yo soy mamá y tu mi hijo/a (nombre del niño). Podeis poner una música suave y dar vueltas y vueltas por la habitación como bailando un vals abrazaditos los dos. Aprovecha este momento para seguir contactando físicamente. Si el niño no quiere ser abrazado colócate en el suelo con tu cara a su altura imitando sus movimientos diciéndole lo mucho que lo quieres. Antes de vestirlo, con un balón de playa, juega a darle pataditas, lanzarlo o a “cucu-tras”, escondiendo tu cara y luego la de él.
Este juego fomenta la comunicación y el lenguaje a través de las risas y el contacto ocular, como también le ayuda en el desarrollo de su motricidad y coordinación. Es en fin, un trabajo para abarcar todas las áreas del desarrollo.

>>> COMIDAS
Antes de las comidas es conveniente que preparéis juntos el sitio donde va a comer y la comida, contándole en todo momento lo que estáis haciendo. Dale la cuchara, enséñale cómo usarla, pero no insistas, muchas veces cogen con los deditos los trocitos pequeños o meten la mano en la comida para poder comer solos. Déjale. No intervengas; él tiene que aprender a comer solo. El niño disfruta tocando la comida porque su sentido del tacto está muy desarrollado. Al poder tocarla a sus anchas será un niño que probará con gusto los nuevos alimentos y no será difícil para comer.
En caso de un niño adoptado que ya come solo y demuestra ser muy autónomo, no te sorprenda que de un día a otro deja de serlo o que se ponga remolón. Es una buena señal, te está considerando "su mamá" quisiera vivir este apego tan amoroso y necesario del cual el no pudo disfrutar. Cógelo en brazos y dale la comida diciéndole: "ahora jugamos que eres un bebe muy pequeñito" luego colócalo en otra silla a tu lado diciéndole: "ahora jugamos que eres muy mayor muy mayor". Podéis repetir las veces que sea preciso, según la necesidad del niño. Es posible que el mismo niño te diga: "ahora soy un bebe, ahora soy mayor". En este caso sigue su juego durante el tiempo que sea necesario. No podemos dar un tiempo determinado para estos juegos ya que el niño poco a poco irá reparando sus propias carencias. Lo importante es que las veces que siente la necesidad de ser bebe, tu estés bien dispuesto con paciencia y cariño.
Si duerme la siesta tendrá que ser en su cuarto y en su cama. Con la cortina cerrada con su osito o muñeco y explicándole que ahora todos vais a dormir la siesta o, en su defecto, él y su osito, y que luego iréis de paseo. (Explicar la actividad que vayáis a realizar).
Nunca le prometas algo que no puedas cumplir. El niño tiene muy buena memoria y no te perdonará que le hayas mentido. Solamente lograrás que pierda la confianza que ha depositado en ti.

>>> DE PASEO
Al ir de paseo deja que lleve sus juguetes o al menos alguno especial que le haga ilusión. No le condiciones a tus deseos pensando: "¡qué lata llevar el triciclo o el cochecito! ¡Luego soy yo el que tengo que cargar con ello!". El niño va a jugar y a disfrutar y no a frustrarse ya de antemano. Acuérdate que le estamos enseñando el sentido del humor, la alegría y no a estar contrariado, con prisas y tensiones. Otro de tus problemas a la hora de que el niño lleve un juguete al parque puede ser: "este juguete no, ya que siempre armas el follón por no querer compartirlo con nadie, eres un egoísta". Vete olvidando de ese pensamiento, ya que ningún niño quiere compartir sus juguetes.
Los adultos tampoco queremos compartir nuestras motos, bicicletas, coches, casa... no te empeñes diciéndole en todo momento que deje sus juguetes al amiguito. Al contrario dile: "hijo comprendo que ese osito no quieras prestarlo, es tuyo y solo tuyo, es tu preferido", ya habrá cualquier otra cosa que podáis compartir para jugar todos los niños juntos. Trata de inventar algún juego entre todos. Los niños que se sienten respetados en sus sentimientos auténticos serán más generosos de mayores. Demuéstrale en casa la generosidad, así él podrá imitarlo.
A la hora de cenar es válido el mismo comportamiento que a la hora de comer.

>>> LA TELEVISION
En caso de ver un video de dibujos animados o la televisión antes de dormir, escoge algo divertido, colorido y con un tema agradable. Olvídate de todas las películas en las que las madres desaparecen o los lobos se comen a los niños.
Es bueno compartir con el niño el momento de ver la televisión como una actividad social. Se pueden hacer comentarios sobre lo que estáis viendo y así fomentar el lenguaje. No utilices la televisión como un canguro, ésta tiene un efecto hipnótico, y luego le costará volver a tomar contacto con la realidad. Dejarle solo frente a la televisión le hará sentirse abandonado, como si al fin lograses quitártelo de encima.
Ver la televisión junto a tu hijo hará que disfrute a tope del momento al escuchar tu voz, sentirte cerca corporalmente y compartir la misma actividad; además fomenta el lenguaje y el desarrollo de su inteligencia.
Explícale que después del video o cualquier otro juego viene la hora del baño, la cena o dormir. De cualquier forma es necesario establecer siempre la misma actividad para que él sepa y pueda anticipar el próximo suceso.
Antes del baño o ir a dormir es conveniente que los juegos que hagáis sean suaves para no excitar demasiado al niño e ir relajando su tono.

>>> EL BAÑO
En el baño no tengas prisa, es un momento delicioso para el pequeño. Hay tantos juegos para realizar en el agua... Ríe y disfruta con él. Utiliza toda tu creatividad con vasitos, tazas, traspasando agua de un lado al otro, animalitos de goma, libros de plástico, figuras que se puedan pegar en los azulejos... Tienes una oportunidad para abrázale al sacarle del agua, ponle una crema hidratante con suaves masajes sobre su cuerpo y pies.
Puedes poner alguna música relajante o cantar si se te da bien. Es el momento oportuno para tenerle abrazado con mimos y caricias antes de acostarle. Si tiene miedo al agua acostúmbrale poco a poco colocando sus pies en el agua salpicando y jugando. Puedes lavarle con esponja, sin necesidad de sumergirlo en la bañera, hasta que se acostumbre.
Si observas que de repente se pone a llorar cuando quitas el tapón de la bañera y antes no lo hacía, es posible que sea porque siente miedo al ver escapar el agua por el agujero creyendo que él también va a colarse y desaparecer. En unas semanas se le habrá pasado este temor y entonces podéis quitar juntos el tapón, explicándole que por este agujero solamente sale el agua.
Los niños pequeños ante lo desconocido sienten miedos irracionales, como por ejemplo cuando escuchan el ruido del aspirador al limpiar la casa. Tienes que pensar que él todavía no sabe asociar los conceptos, por eso es tan necesario que tú le expliques todo lo que sucede a su alrededor. Es muy probable que los niños que vienen de instituciones tengan miedo a un montón de cosas que para nosotros son rutinarias, pero hay que tener en cuenta que posiblemente nunca han visto una batidora, un ascensor, una aspiradora...

>>> DORMIR
Al acostarle debe ser en su cama y con la cortina cerrada. Cuéntale un cuento; puedes usar escenas bonitas que han pasado durante el día. Dale su juguete favorito y su chupete. Explícale que al acabar el cuento, apagáis la luz y ¡a dormir!.
Deja la puerta un poco abierta para que pueda oír un suave murmullo por la casa, pero no lo saques de la cama pase lo que pase. En caso de que comience a llorar vuelves a entrar y le explicas que tiene que dormir igual que el osito, le vuelves a dar el chupete y le dejas otro al lado de la almohada por si lo necesita. Entras y sales tantas veces como sea necesario, pero sin sacarle de la cama y das todas las explicaciones necesarias: es de noche, esta todo oscuro y es la hora de dormir.
Puedes aprovechar el pensamiento mágico de los niños a estas edades: escondes un juguete bajo su almohada y le dices: "mira vamos a colocar esto aquí, te cuidará toda la noche y soñarás con unos balones de colores volando por el aire".
En ningún caso se debe dejar llorar al niño pues crecerá creyendo que el mundo es un lugar solitario y que él no merece ni ayuda ni atención. En el caso de los niños adoptados lo más probable es que esto haya sucedido por lo cual, cuando el niño llega a la nueva familia tiene que aprender que puede confiar en los adultos y especialmente en sus padres.

Para facilitar el aprendizaje del concepto papá y mamá es necesario evitar llamaros entre vosotros papá y mamá, los niños pequeños que han crecido en una institución no saben lo que es una mamá o un papá.
Y ya veréis como se sorprenden cuando descubren que existen otros hombres que se llaman papá y que cada niño tiene el suyo.
No hay nada más placentero que redescubrir el mundo junto a nuestros hijos y ver su carita de sorpresa día tras día.



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Sabina
09/12/08, 11:08:41
Datos del Sename entre 2000 y 2007:
Las adopciones de niños mayores de tres años aumentan al doble entre las familias chilenas

A comienzos de la década sólo eran adoptados 68 niños mayores; siete años después, 172 fueron acogidos por un grupo parental. Todos necesitan de apoyo profesional para que este cambio de vida sea exitoso.

AMALIA TORRES

Inyecciones, pastillas, chequeos médicos y viajes día por medio desde Los Andes hasta Santiago eran parte de la vida del matrimonio Celis Martínez.

Llevaban siete años de casados y por más que lo intentaran, no lograban tener familia. "El desgaste era tanto físico como sicológico y por eso uno se termina aburriendo", recuerda Valeria. Así, pensaron en la adopción como una respuesta y hoy por su casa corre Miguel, de 4 años.

Hace doce meses que están juntos y Valeria reconoce que aunque en un comienzo pensaban recibir a un recién nacido, su hijo les ha cambiado la vida.

Como los Celis Martínez, cada vez son más lo matrimonios que adoptan a niños mayores.

Padres especiales

Según datos del Sename, en el año 2000 el 17,2% de los enlaces (68 de 394 adopciones) que se realizaban era de niños de tres años o más; en 2007 la cifra llegó a 39% (172 de 442 casos). Y desde enero a septiembre de este año, el 35% de las adopciones es de este tipo (96 de 276).

A esto hay que agregarle que si en 2000 sólo el 10% de los adoptados mayores de 3 años se quedaba en el país, a septiembre de este año la cifra llega al 70,8% de los niños.

El aumento de estas adopciones es visto como un logro en el Sename, pero también recuerdan que los papás que deciden seguir este desafío tienen que cumplir con ciertas características especiales: "Se necesita a padres con capacidad de comprometerse con el niño que van a recibir. Con altos niveles de empatía, tolerancia a la frustración, capacidad de contención superior a los que adoptan a recién nacidos", explica Eugenio San Martín, director de Sename.

Para lograrlo, San Martín recuerda que hay una preparación previa, en la que se apoya tanto a los nuevos padres como al pequeño. Porque cuando los niños pasan mucho tiempo institucionalizados es probable que, por la falta de un cuidador único y estable y de otras características del funcionamiento institucional, aparezcan en ellos formas de regular sus emociones y relaciones sociales diferentes a lo que ocurriría en una familia.

Son estrategias que han emergido para ser efectivas en ese contexto particular. Entonces, cuando el niño es adoptado, llega con formas de comportamiento que muchas veces son difíciles de comprender y abordar por los padres, pero que a él le han sido útiles, como una excesiva independencia o comportamientos agresivos.

"El punto fundamental es que el niño requiere comenzar a transformar esas formas de actuar para ajustarlas al contexto familiar y, para eso, necesita una dinámica afectiva relacional en donde sus padres sean especialmente sensibles a sus estados y necesidades, estables, empáticos y reforzantes de los pequeños avances", explica el sicólogo de la Fundación Chilena de la Adopción, Francisco Jaume.

Valeria se reconoce en las palabras del especialista: "Al principio fue difícil. Cuesta adaptarse a un niño de 3 años que viene con sus mañas. Los primeros meses son muy complicados. Miguel tenía muchas pataletas, mañas, llanto en la noche", recuerda Valeria.

El pequeño no hablaba y sólo con mucha paciencia se fueron ganando su confianza. "Hoy hay que jugar al mudito para que se calle", dice su mamá.

Mano firme

Para Pamela Aldana y Alejandro Rojas tampoco fue sencillo cuando llegó Ignacia, con 7 años, a integrar su familia, que ya contaba con dos hijas biológicas. "Todos optan por adoptar bebés. Nosotros también queríamos eso al principio, pero nos dijeron que competíamos con cien matrimonios por una guagua y que el 99% de ellos no tenía hijos. Nosotros ya teníamos a Valentina y Nicole, entonces era una maldad quitarles a unos papás la posibilidad de tener a un recién nacido. Además nos dimos cuenta de que había otros niños que necesitaban ayuda y cariño", cuenta Alejandro.

Ignacia había vivido gran parte de su vida en el Hospital Sótero del Río debido a una malformación de los hombros y la cabeza que le produjo problemas de audición y para comer.

"El mayor problema era que en el hospital ella tenía muchas mamás, que eran todas las enfermeras, pero nadie le ponía normas. No había una mano firme. Por eso la reinserción social fue lo más complicado. Si no quería comer tiraba el plato, entonces le daban siempre la comida por sonda. Pero yo le dije que aquí eso no era así", recuerda Pamela. Hoy Ignacia está lista para celebrar su cumpleaños número 13.

"No fue fácil, pero después de muchas pataletas y llantos lo logré", recuerda Pamela que junto su marido y sus tres hijas están preparadas para recibir a Aranzazu, de 7 años, que viene a completar su familia.

En la adolescencia

Ser adoptado después de los tres años no significa que será necesariamente un adolescente rebelde.

"Sin embargo, probablemente sí necesitará de padres que le ayuden desde el primer momento a reconocer y comprender los límites y normas sociales y su importancia para la sana convivencia", explica el sicólogo Francisco Jaume.

El profesional agrega que también es importante haber creado con este hijo o hija una buena base para dialogar, que sirva para abordar los temas difíciles de la adolescencia. "Incluso que permita conversar de aquellos propios derivados del hecho de ser un hijo adoptivo".

EN NÚMEROS

96 DE LAS 276 adopciones que se han realizado desde enero hasta septiembre de 2008 en el país han sido de niños mayores de tres años.

El Mercurio: 9/12/2008

Florencia
11/12/08, 13:26:21
Hola chicas, mis disculpas, no he escrito mucho porque he estado super ocupada con el fin de año y todo eso....Qué interesante la información...yo puedo decir por experiencia propia que en realidad adoptar un niño grandecito es una maravillosa experiencia. Todas ustedes se acuerdan de mi historia y de la llegada de Emilio, que llegó de 7 años. Bueno, él está muy bien y auqnue es un niño tranquilo y cariñoso, a veces, como cuenta la mamá del reportaje tiene su genio también y es cierto que hay que poner los límites muy claros desde el principio, pero eso se hace desde que llega a casa y luego cuando aprende a vivir en familia, no hay problemas.
Me alegra mucho saber que hay más familias que están pensando en adoptar niños grandecitos. Nostros hemos estado con Emilio un año y los cambios que ha experimentado son enormes. También nosotros hemos experimentado cambios importantes y de a poco nos hemos transformado en una familia super bonita y muy real.
La clave de todo, por si alguien está pensando en adoptar niños grandecitos es tener mucho pero mucho amor que dar, es lo más importante, porque los límites y todo eso van a funcionar sólo si hay mucho amor en la relación. En mi experiencia, mi hijo se adaptó a una velocidad impresionante y eso ha hecho que le vaya muy bien en el colegio. Es muy inteligente así es que con cariño, amor y preocupación, estoy segura que llegará muy lejos.
Un abrazo a todas,
Flo

Brujita
29/12/08, 09:05:18
Esto salió en la Tercera ayer:

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Florencia
01/01/09, 23:13:45
Muy interesante, Brijis, creo que salió un reportaje en canal 13 también...ojalá hubiera más papis y mamis que quiseran niños más grandecitos...

Sabina
13/01/09, 12:33:36
Más padres adoptan niños "creciditos"
Enviado por Publimetro el lun 12/01/2009 a las 7:52

En el año 2000 eran 68 los menores chilenos que tenían más de dos años y que fueron adoptados tanto por parejas extranjeras como nacionales. Eso sí, la proporción era de una diferencia abismante: 90% de los pequeños de esta edad eran acogidos por familias foráneas (61 niños) y sólo un 10% (7 niños) por connacionales.

Las ganas de criar al hijo des*de prácticamente su primer día de vida, de oírlo decir sus primeras palabras y la búsque*da de un proceso que se pareciera en lo más posible a tener un hijo propio, son parte de las razones por las cuales las parejas chilenas se de*ci*dían a adoptar a niños menores de dos años.

Pero distintos factores fueron revirtien*do es*ta situación y hoy las parejas criolllas se atreven a elegir a niños más “creci*ditos” para cumplir el sueño de agrandar la familia, llegando el 2008 a ser los responsables del 77% de las adopcio*nes de niños mayores de dos (124 menores).

Las razones del cambio

“Adoptar a un niño de más de dos años significa que ya no está en una etapa que necesite una dedicación tan exclusiva. Eso significa beneficios prácticos que más parejas están sopesando”, sostuvo a Publi*metro el director del Servicio Na*cio*nal de Menores (Se*name) Eu*genio San Martín.

Otro factor que explica esta tendencia es un cambio cultural que ya se veía en países más de*sa*rro*llados como Eu*ropa hace va*rios años:

“Hoy, el ideal de una familia no es necesariamente con un re*cién nacido. Las parejas además han postergado la ma*ter*nidad y tampoco quieren tener una diferencia tan gran*de con sus hijos, así que adoptarlos más grandecitos es algo que acomoda”, acota San Martín.

Finalmente, hay que enfatizar que los padres que se deciden por la adopción, normalmente prueban largos tratamientos de fertilidad y a la hora que optan por adoptar ya no son tan jóvenes y tienen la urgencia y las ganas de ser pa*dres “ya”, por lo que acogen a niños más mayores porque “el trámite para ha*cerlo es generalmente mu*cho menor ya que sigue ha*biendo menos solicitudes en ese rango de edad”.

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Sabina
13/03/09, 14:06:10
La adopción de niños mayores
Un desafío para padres e hijos


Photodisc
Casi el ciento por ciento de los niños proviene de contextos sin afecto.
Josefina March, Univision Online


Grupo vulnerable
Un pasado especial

Aunque la mayoría de las parejas que eligen el camino de la adopción prefieren bebés, no son pocas las que optan por el desafío de adoptar niños mayores.

Grupo vulnerable

Los niños y niñas adoptados en forma tardía constituyen un grupo muy vulnerable, ya que han vivido un abandono prolongado y, en muchas ocasiones, maltrato físico y emocional, según datos de AdoptUsKids, la organización auspiciada por el Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos (DHHS) que ofrece asesoramiento en este tema.

En esta elección, los papás adoptivos tienen que estar muy bien preparados. Deben comprender que, en general, se trata de niños sanos y con un rendimiento intelectual normal, pero que pueden presentar retraso en algunas áreas del desarrollo y trastornos específicos debido a la falta de estimulación. Además, casi en el ciento por ciento de los casos provienen de un contexto afectivo patológico e inestable.









En Estados Unidos, gran parte de los niños que se encuentran en los albergues públicos a la espera de un hogar tiene, promedio, ocho años. Pero las estadísticas indican que el 90 por ciento de las parejas que buscan niños, prefieren bebés.

En el caso de los niños mayores, los padres deben tener la capacidad y disposición para construir una relación sana y “reparadora”, que sea una garantía real de protección y seguridad para el niño.

“Para mí, fue clave que Daniel comenzara a confiar en mí. Cuando él sintió que yo no lo iba a devolver al orfanato a los dos meses, comenzó a sonreír y a mirarme de otro modo”, cuenta Sara, que adoptó a Daniel cuando tenía 8 años. Los expertos aseguran que uno de los primeros lazos que estos niños tienen que construir con los nuevos papás es el de la confianza, luego de que la vida los pusiera ante la terrible prueba de vivir sin familia.

La primera etapa es difícil, ya que, además del necesario proceso de conocimiento mutuo, los niños necesitan probar que estos padres (que tal vez no sean los primeros que hayan intentado adoptarlos) los quieren y que no los abandonarán, aunque se porten mal.

Para ponerlos a prueba, es frecuente que después de las primeras semanas junto a la familia presenten pataletas, reacciones y explosiones de rabia, conductas transgresoras de normas y límites. En la mayoría de los casos se trata de una manera de ser reafirmados como hijos de los adoptantes.

Según informa MedLine, la biblioteca informativa de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos, la experiencia señala que esta etapa es necesaria para la incorporación del niño a su familia y que constituye una oportunidad para los padres de comprender la historia y las vivencias de su hijo.

Porque otro dato esencial es que estos pequeños tienen un pasado que recuerdan, no son como los bebitos con los que se puede construir a partir de una memoria casi en blanco.









En resumen, para alcanzar una adopción exitosa, los familiares deben:

• Tener la capacidad de comprender que las conductas inadecuadas de los niños están relacionadas con el temor al rechazo.

• Respetar la historia y recuerdos de los niños por sus familias de origen o sus vivencias durante los períodos que vivieron en albergues públicos o con familias sustitutas.

• Tener mucha paciencia, entendiendo que, en muchas ocasiones, sentimientos negativos como la rabia o la frustración forman parte del proceso de acercamiento de la nueva familia.

• Ajustar el nivel de expectativas a la realidad: el niño no los querrá, ni respetará ni admirará de un día para el otro.

• Comprender que se trata de un trabajo de equipo, entre los dos padres, para lograr que del reciente proceso de adopción vaya naciendo una nueva familia.

• Sentirse confiados y seguros en su desempeño como padres, clave en el proceso de adopción de niños mayores.

• Tener con el niño mensajes claros, para que no haya confusiones ni sentimientos ambivalentes.

• Adquirir una conducta proactiva, de control y dirección, para que el niño entienda que tiene una imagen de papá o mamá.

• Nunca perder el sentido del humor. Los chistes, el reírse de peleas absurdas, puede ayudar mucho a transitar un franco canal de comunicación.

• Y, como siempre, darse cuenta cuando es necesario buscar ayuda de especialistas.


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KUKY
15/04/09, 19:15:51
Adopción:
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Las barreras que frustran el anhelo de una familia

Una intrincada mezcla de procesos humanos y judiciales impide que muchos niños que viven en hogares de menores puedan ser adoptados
Yo quiero una familia que me dé cariño", dice Víctor González, de 14 años, quien desde hace doce ha vivido internado en el Centro de Protección de Menores de Quinta de Tilcoco (VI Región). Hasta allá llegó desnutrido y enfermo, proveniente de otro hogar de menores. Traía una historia de familia desestructurada, en condiciones de extrema pobreza, con una madre abandonada y viviendo de allegada en absoluto hacinamiento.

"Se apoyó a la mamá con psicólogo y asistente social para que superara su situación y el niño pudiera egresar con ella, pero no fue permeable, no respondió al tratamiento y se resistió a hacerse cargo. Aun así se opuso a que fuera dado en adopción", explica Jaime Arriagada, asistente social del Centro de Protección. También se contactó a la abuela para que, con apoyo material de la institución, recibiera al niño, pero se negó. A fines de 2001 la madre afirmó que retiraría a Víctor, pero aunque él la esperó con la maleta lista, ella no apareció.

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El caso de este adolescente salió a la luz hace algunas semanas cuando un reportaje de TVN informó que él mismo había pedido al juez que lo declarara susceptible de ser adoptado, pese a la oposición de su madre. Sin embargo, el juez dictaminó que el menor debía permanecer en el hogar hasta que la madre arregle su precaria vivienda, para luego ir a vivir con ella.

"Yo no quiero irme con ella porque no la quiero; quiero una familia que me dé cariño. El juez me preguntó quién me había metido esas cosas en la cabeza...", dice Raúl. Y continúa: "Ella me dejó en un hogar y he estado siempre abandonado. Siento hartas cosas, pero la principal es rabia".

La historia de Raúl podría repetirse con muchos rostros.



Un total de 16000 niños esperan
Un total de 16 mil niños viven en Chile bajo el sistema de protección de menores, ya sea en hogares residenciales, masivos o sistemas de colocación (es decir, con una familia temporal). De ellos, 900 reúnen características para ser declarados susceptibles de adopción. Sin embargo, esta aspiración en muchos casos choca con las barreras que impone la realidad.

Correa transportadora
Hasta antes de la promulgación de la nueva ley de adopción, en 1999, un niño debía pasar dos años sin ser visitado por su familia biológica para ser declarado en abandono. El nuevo cuerpo legal estableció plazos más perentorios: 45 días para las guaguas menores de 6 meses, tres meses en los menores de 2 años, y seis meses si superan esa edad.

Cumplidos estos plazos, la institución que tiene a cargo la protección del pequeño puede iniciar los trámites para solicitar al tribunal que lo declare susceptible de adopción, presentando los antecedentes que así lo ameritan.

Sin embargo, según explica la jefa de la unidad de adopción del Servicio Nacional de Menores (Sename), , no es poco habitual que las familias aparezcan para la visita el día anterior al vencimiento del plazo y que con ello sea imposible iniciar el proceso.

Convención Internacional


El problema es complejo. El Sename y las instituciones que acogen a los niños tienen claro que deben protegerlos y que un hogar de menores no es el mejor lugar para que éste crezca y se desarrolle, pero la Convención Internacional de los Derechos del Niño reconoce como derecho de éstos el permanecer con sus padres, de ahí que eso se intente como primera medida.

"Partimos de la base que las familias son recuperables, que están viviendo crisis o situaciones difíciles, a veces históricas e incluso transgeneracionales. Entonces los niños entran a un sistema de protección
- esperando que sea en forma transitoria- y se trabaja con las familias para que se recompongan como estructura", explica un profesional a cargo del área social de la Sociedad Protectora de la Infancia.

En ese trabajo se estudia el grado de vínculo entre el niño y la familia de origen y se hace un pronóstico de la posibilidad que tiene ésta de recomponerse. "Se analiza si conviene más reinsertarlo en su familia y trabajar esos vínculos o si por la edad y los antecedentes sociales y sicológicos sería mejor una futura adopción, para lo cual se debe iniciar un proceso de inhabilitación de la familia".

Es en este punto donde las organizaciones se encuentran con dificultades y matices, porque no sólo se trata de una cuestión tan delicada como decirle a una mujer que no puede ser madre de su hijo, sino de comprobar esto ante un tribunal, a lo que éstas suelen oponerse tenazmente.

"Hay una tarea muy importante en la educación de las familias biológicas, en transmitirles que ser padres implica derechos, pero también obligaciones", declara la directora ejecutiva de la Fundación Chilena de la Adopción.

Pero por otra parte, son muchos los casos en que aun en las peores situaciones de mendicidad, el padre o la madre del niño han tratado de ser familia, pero no han podido concretarlo en un beneficio directo para el menor. "Hay que intentar hacer el cruce correcto entre los derechos de los padres y el bien superior del niño, y evitar que el sistema se transforme en una correa transportadora que lo lleve de un hogar a otro",

El problema es que en la necesidad de hacer este cruce y cumplir la ley, los niños esperan. Es el caso de Ayleen, una pequeña de dos años y cuatro meses que ingresó al Hogar de Cristo y lleva más de un año esperando la resolución del tribunal. O el de Luis (6 años) y Francisco (4), hijos de padres drogadictos y alcohólicos, cuyas causas demoraron más de un año hasta que se los declarara susceptibles de ser adoptados.

Recursos
En la Región Metropolitana, el Sename cuenta con sólo tres abogados para tramitar los casos con susceptibilidad de adopción.

Contra el tiempo
La jefa de adopción del Sename, Raquel Morales, subraya la necesidad de mejorar los tiempos en que se resuelve si un niño vuelve con su familia o es declarado susceptible de ser adoptado. Mientras más tiempo pase en un sistema alternativo a su familia, más difícil será que recupere los vínculos con ella. Y paralelamente, disminuyen las posibilidades de adopción.

El éxito de una campaña
Cumplidos los cuatro años, prácticamente no tiene posibilidad de encontrar una familia chilena. Y mientras más pasa el tiempo, la opción de potenciales padres extranjeros también disminuye. "Es más difícil, no por falta de voluntad de los matrimonios, sino porque la posibilidad de generar un vínculo disminuye". Aun así, se han hecho esfuerzos para insertar a menores de más de cuatro años. Una campaña lanzada el año pasado permitió que 59 niños que superaban esa edad pasaran a formar parte de familias chilenas.

f: El Mercurio
Dr Barrreda

Sabina
06/06/09, 18:27:39
"Los profesores ven que los niños adoptados les plantean nuevos retos, pero carecen de pautas para manejarlos"
La escritora Beatriz San Román presentó la pasada semana en Pamplona su segundo libro, 'Adopción y Escuela'. Una guía dirigida a educadores y familias que ofrece consejos para poder afrontar los nuevos desafíos. En su opinión, estos niños "necesitan más supervisión y acompañamiento"



Su primer libro, La aventura de convertirse en familia , surgió de "situaciones y reacciones que tenía mi hija que me preocupaban pero que eran absolutamente normales". Ahora, la escritora Beatriz San Román, madre de una niña de Haití, vuelve con una guía centrada en la adaptación escolar. "La capacidad de afrontar con éxito nuevos aprendizajes depende, sobre todo, de la seguridad familiar del niño ", asegura.

¿Qué objetivos persigue con este segundo libro?

La primera parte intenta entender el punto de vista del niño adoptado en la escuela. Nuestros hijos son niños normales pero que han tenido unas vivencias distintas; por lo tanto sus reacciones no siempre son iguales. Por eso trato de explicar cómo vive la incorporación a la escuela para interpretar correctamente sus comportamientos y poder acompañarle de forma positiva. Hay un segundo bloque dirigido a la escuela. Al crecer los niños adoptados y los otros se plantean preguntas en torno a la adopción y los profesores deben ayudarles a clarificar las cosas. El profesor tiene que estar preparado para dar una respuesta que les ayude a comprender las cosas pero a la vez proteja la intimidad de las historias. Por último, se analizan las dificultades más frecuentes relacionadas con la adopción: dificultades con el lenguaje, problemas de atención...

Siempre se ha hablado más de la adaptación en el hogar, sin embargo, un estudio realizado en la Comunidad de Madrid dice que un 46% de los menores adoptados presenta problemas en la adaptación escolar.

Todos los especialistas en adopción tiene claro que la escuela es un nuevo reto para el niño. Primero deben adaptarse a un nuevo hogar y luego al colegio. Durante el primer año, lo más importante es primar la vinculación familiar. Me refiero a darle tiempo para sentirse seguro en su nueva familia. Muchos padres temen que si retrasan la incorporación a la escuela la brecha que les separa de sus compañeros se va a hacer mayor, pero es al revés. La capacidad de afrontar con éxito nuevos aprendizajes depende, sobre todo, de la seguridad familiar del niño.

¿Quiere decir que no es perjudicial retrasar un poco esta incorporación?

Al contrario. Sería muy beneficioso. A veces no se puede, pero si las circunstancias familiares lo permiten es aconsejable retrasar la escolarización más allá de los cuatro meses que da el permiso laboral. También estaría bien una incorporación paulatina, que conozca el colegio, el entorno, que durante un tiempo vaya dos horas... Un poco de flexibilidad.

¿Cuáles son las principales dificultades a las que se enfrenta un niño adoptado al llegar a la escuela?

Aunque nuestros niños demuestran una extraordinaria capacidad de adaptación también es verdad que antes han vivido en un ambiente en el que les ha faltado la estimulación y la atención necesaria cuando no han sufrido maltrato. Estos niños llegan con lagunas de aprendizaje que no pudieron desarrollar en su día porque no se daban las condiciones. No se nace sabiendo compartir, respetar a los demás o manejar las emociones, pero los padres les vamos enseñando. Si un niño no ha tenido esos aprendizajes básicos (autocontrol, el saber acercarse a los demás de una manera positiva y respetuosa) el colegio les supone una serie de desafíos para los que no están preparados. Algunas veces se ganan la etiqueta de niños problemáticos cuando lo que ocurre es que se portan mal (entre comillas) porque no saben portarse bien. Por eso cuando les regañamos no les estamos enseñando lo que necesitan. Ellos llaman nuestra atención porque lo necesitan. Es un recurso para manejar unas situaciones que les desbordan.

Por lo tanto, no son tanto problemas de conocimiento como de enfrentarse a estos nuevos conocimientos.

Y no sólo de cómo aprender los nuevos aprendizajes sino también las nuevas relaciones. Las carencias físicas las recuperan fácilmente, pero la recuperación psíquica y emocional es más lenta, y aunque no se vea hay que hacerla. Más del 80% llega antes de los 4 años y en esa primera etapa los objetivos académicos no son tan difíciles. Pero pasan a Primaria y los padres y profesores se sorprenden de que niños brillantes se estanquen. Lo que ocurre es que les falta aprendizajes básicos.

Los colegios juegan un papel fundamental. ¿Están preparados?

Estos niños llevan una historia detrás que les deja huella en su evolución. Ni ellos ni sus padres somos responsables de las carencias del pasado, pero todos los adultos implicados en su educación sí somos responsables de darle una respuesta adecuada a sus necesidades. Cada niño es un mundo, pero en general necesitan más supervisión y más acompañamiento. Cuando a un niño le pides más de lo que puede dar acaba desmotivándose y se autoconvence de que no sirven para lo que se le pide. En cambio, cuando le reconocemos sus pequeños avances les estimulamos su motivación para superarse y seguir esforzándose. Lo cierto es que al sistema educativo le está pillando muy de sorpresa. Los profesores ven que estos niños les plantean retos distintos, pero no tienen la información para manejarlos. Algunos centros son reticentes a hacer excepciones con ellos, pero la experiencia muestra que si se les permite avanzar a su ritmo todos, profesores y alumnos, salen ganando. En un afán de normalizar no podemos pensar que son como los demás niños. Son diferentes porque sus vivencias lo fueron. La adopción es un proceso desconcertante.

¿Y el sentirse diferente, no les perjudica?

Si se les explica, los niños lo entienden. Lo que es más difícil de comprender es que se le exija insistentemente hacer una cosa que es incapaz de hacer. No se puede exigir sin tener en cuenta su punto de partida. El desmotivarles es un camino casi recto hacia el fracaso escolar.

¿Presentan tasas más altas de fracaso escolar?

Queda mucho por investigar y está en marcha el proyecto más ambicioso sobre integración escolar dirigido por la antropóloga Diana Marre y financiado por el MEC. Pero las investigaciones realizadas en otros países dan motivos para la esperanza: al llegar 1 de cada 2 presenta retrasos severos en su desarrollo cognitivo, emocional y adaptativo. Pasados los tres años, es 1 de cada 10.

¿Cuáles son las edades más complicadas? ¿Hay diferencia entre países?

Más que la edad lo que marca es la experiencia vivida. Aún así, necesitamos comprender cómo viven la adopción en todas las edades. Algunas veces se quiere creer que si a un niño pequeño le cuentas la historia de su adopción con palabras bonitas ya la asimilan. En esa edad saben pero no entienden. Por eso hacia los 6-7 años las familias deben volver a hablar sobre el tema. Si no se habla el niño piensa que algo muy malo había en él para que no le quisiera su familia. A distintas edades les va a causar dolor distintas cosas. Las familias quisimos creer que si elegíamos las palabras adecuadas no les haría daño la adopción. Pero no es así. Encajar un abandono no es tarea fácil. Tiene un componente de dolor que se reabre una y otra vez. Y los padres debemos estar abiertos a ese dolor, si lo sentimos como una amenaza les obligamos a pasar por ese dolor solos. Ellos deben saber que pueden hablar con nosotros y que no nos asustan sus preguntas. Y que además les validemos sus sentimientos. Es parte de su maduración, de su crecimiento como persona.

Sabina
18/06/09, 10:43:11
Efectos reparatorios de la adopción

La adopción puede tener los efectos terapéuticos que tiene toda relación humana profunda, al permitir que se establezca un vínculo estable con una o más figuras no rechazantes.

El niño inserto en una familia acogedora, vinculado a sus padres, recobra un espacio que le permite establecer nuevos vínculos, repitiendo ahora un patrón de vinculación sano. La familia permite el ensayo de los diversos roles en un espacio protegido, seguro, y el ensayo implica la asimilación de experiencias buenas y malas, pudiendo aprender de ellas, repitiendo las buenas e inhibiendo los factores que produjeron las malas. Y así la adopción cumple su real función, que es la de permitir a los niños y a sus padres tener una familia, una familia de verdad, que difiere de las biológicas en la manera de ser conformada, pero no en sus funciones.

En resumen la adopción cumple un papel importante para el buen desarrollo psicológico de un niño, cuando permite que se establezca una relación vincular de amor. La adopción exitosa es la que constituye un remedio a las lesiones de un niño abandonado, y la adopción frustrada constituye para el niño una nueva lesión grave, de la cual la experiencia nos dice que no se recobrará jamas completamente (Soule, 1964, citado en Hermosilla 1989).
Alfred Kadushin (1979) fue uno de los interesados en el tema y realizó un estudio de seguimiento de la experiencia de niños adoptados, cuyas edades, al momento de la adopción, oscilaban entre los 5 y los 12 años de edad. La muestra estaba conformada por 91 familias. Los criterios para el resultado desarrollado fueron un puntaje de satisfacción parental en la experiencia adoptiva y la relación de satisfacción e insatisfacción expresado por los padres en una entrevista.

Dentro de los antecedentes familiares de estos niños se encontraban situaciones de negligencia y/o abuso. Provenían de familias de 5 o más hermanos; durante su infancia habían vivido situaciones sociales de deprivación; los padres de estos niños poseían en general un bajo nivel escolar y era considerable la presencia de patologías como promiscuidad, deficiencia mental, alcoholismo y psicosis.

La principal conclusión del presente estudio fue que en todos los casos estudiados, aún frente a los antecedentes de estos niños, el reporte de los padres fue positivo, en términos de que el niño era más normal y realizaba menos conductas desadaptativas, lo que el autor denomina “reversibilidad del trauma” (Kadushin, 1979).

Condiciones para enfrentar con éxito la adopción de niños mayores

Linda Katz en 1992 se refiere al libro "Adopting older children" de Kadushin (1970), donde se informa de 91 familias que adoptaron niños entre 5 y 12 años. El habría encontrado que aunque los niños tenían muchos problemas de conducta: “ ...si los padres lo perciben como aceptable para ellos, la relación tiene mucha fuerza y es probable que perdure". Katz critica que Kadushin no se refiere a las características de los padres que conducen a este resultado.
Ella plantea que el éxito en ubicar niños con problemas psicológicos depende mas de las características de los padres que de la patología de los niños.

Si estas familias son apoyadas con una adecuada preparación y servicios de apoyo permanente tendrán una alta tasa de éxito a pesar de la severidad de los síntomas del niño en el tiempo de la colocación. Esto no significa que los problemas desaparezcan, sino sólo que los niños lleguen a estar incorporados a la familia, cuyos padres sientan fuertes lazos con ellos y puedan proveer las funciones de nutrición parental, estimulación, modelamiento, estructuración, etc., que se requieren para un crecimiento y maduración óptimos.

Katz (1992) plantea las siguientes características como propias de los padres adoptivos exitosos:

1.- Tolerancia a la propia ambivalencia y/o a sentimientos negativos fuertes
2.- Negarse a ser rechazado por el niño y retardar las gratificaciones de las necesidades parentales
3.- Habilidad para encontrar felicidad en pequeños incrementos de mejoría
4.- Flexibilidad en el rol parental
5.- Visión sistémica de su familia
6.- Apropiación del rol
7.- Cualidades intrusivas y de control
8.-Humor y autocuidado
9.- Sistema familiar abierto versus cerrado

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ELIZABETH
18/06/09, 18:37:01
Muchas gracias Sabina por toda la información,me ha servido mucho para prepararme para llegada de mis bebes, (de 2 a 5 años) 2 hermanos segun nuestro rango, y es de mucho interes abrir cada vez mas mi corazón y mis conocimientos para recibirlo, aun de repente me pena la idea de que mejor hubiera sido pedir un bebe, pero no se Dios tiene todo preparado y nos habrimos a la posibilidad de niños mayores a sugerencia de Sename, se que cuando me avisen que somos padres todo fantasma se va a ir de mi mente, pues sin conocerlos los extraño cada día mas.

Sabina
20/06/09, 22:18:23
Condiciones para enfrentar con éxito la adopción de niños mayores

Linda Katz en 1992 se refiere al libro "Adopting older children" de Kadushin (1970), donde se informa de 91 familias que adoptaron niños entre 5 y 12 años. El habría encontrado que aunque los niños tenían muchos problemas de conducta: “ ...si los padres lo perciben como aceptable para ellos, la relación tiene mucha fuerza y es probable que perdure". Katz critica que Kadushin no se refiere a las características de los padres que conducen a este resultado.

Ella plantea que el éxito en ubicar niños con problemas psicológicos depende mas de las características de los padres que de la patología de los niños. Si estas familias son apoyadas con una adecuada preparación y servicios de apoyo permanente tendrán una alta tasa de éxito a pesar de la severidad de los síntomas del niño en el tiempo de la colocación. Esto no significa que los problemas desaparezcan, sino sólo que los niños lleguen a estar incorporados a la familia, cuyos padres sientan fuertes lazos con ellos y puedan proveer las funciones de nutrición parental, estimulación, modelamiento, estructuración, etc., que se requieren para un crecimiento y maduración óptimos.

Katz (1992) plantea las siguientes características como propias de los padres adoptivos exitosos:

1.- Tolerancia a la propia ambivalencia y/o a sentimientos negativos fuertes:
Los padres adoptivos exitosos no se enjuician a sí mismos tan duramente por los sentimientos negativos, que experimentan hacia sus hijos, sino que aceptan su inevitabilidad, dada la patología del niño.

2.- Negarse a ser rechazado por el niño y retardar las gratificaciones de las necesidades parentales :
Los padres adoptivos exitosos ven que la conducta inadecuada del niño es la expresión de un temor desesperado a la falta de contacto. Esta visión les facilita proceder adecuadamente según las necesidades del niño.

3.- Habilidad para encontrar felicidad en pequeños incrementos de mejoría.
Las familias exitosas no están focalizadas a metas finales. Ellos han abandonado la esperanza de ser padres ideales y las expectativas de producir un niño perfecto. Se esfuerzan en ayudar a que el niño tenga éxito en pequeñas tareas diarias.

4.- Flexibilidad en el rol parental:
En estudio reportado por Cohen 1981 (citado en Katz 1992), un factor que distinguía a los padres adoptivos exitosos de niños mayores fue la habilidad para percibir los signos de agotamiento extremo en sus esposas y asumir el rol de cuidadores del niño, mientras ella se recuperaba. En las familias en las que esto no ocurría, se atribuía a la madres la incapacidad para continuar cuidando al niño con problemas. Un patrón establecido de flexibilidad de roles incrementa la probabilidad de éxito, permitiendo que uno de los padres sea aliviado en absorber toda la carga emocional.

5.- Visión sistémica de su familia.Las familias que acostumbran a mirar el sistema total para encontrar respuesta, tendrán una base más rica para resolver problemas después de la colocación. Con un punto de vista sistémico la familia puede trabajar en cambios en la conducta de los padres, roles de los parientes, prioridades familiares y otros como una forma de manejar las reacciones de los miembros de la familia hacia los niños perturbadores.

6.- Apropiación del rol:
Algunas familias son capaces de hacer la transición desde una instancia parental tentativa, a una de "propiedad" de lleno del niño adoptivo en un corto tiempo, incorporando adecuadamente las diferencias del niño y su historia.

7.- Cualidades intrusivas y de control:
Una postura proactiva ayuda a los padres a no sentirse victimizados por el niño, cosa que sucede frecuentemente con aquellos que adoptan una postura mas pasiva. Además de eso, una actitud activa le entrega al niño un mensaje esencial: ”Yo soy tu padre ahora y así es como te voy a proteger y cuidar” (Katz, 1992).

8.-Humor y autocuidado.
Tardes ocasionales y fines de semana lejos del niño son necesarios para mantener la fuerza de los padres y la salud física y mental.

9.- Sistema familiar abierto versus cerrado:
A pesar de las habilidades básicas de la familia para tener éxito con un niño perturbador, este dependerá en parte de cuan receptivo su sistema familiar está, para solicitar y aceptar ayuda. La voluntad de los padres para revelar debilidades y descorazonamiento, es la clave para encontrar ayuda y plantearse nuevas soluciones.

Sabina
11/07/09, 13:03:28
¿Quién ha dicho que la paternidad es fácil?
"En la adopción no hay una edad ideal, hay un pequeño/ a que de repente por diversas razones y el juego del destino entra en nuestras vidas desde entonces el camino con él será largo y a veces complejo. Hay muchos niños mayorcitos a la espera de un hogar donde ser felices."

Últimamente cuando me preguntan cuantos hijos tengo y respondo que cuatro, me tildan de valiente y siento que cambian la expresión de su rostro cuando escuchan la respuesta. En algunas ocasiones, los mas osados se atreven con alguna exclamación del tipo, Vaya lío!! Que locura!

La realidad es que ni mi marido ni yo somos precisamente personas valientes, y hasta hoy puedo deciros que sí estamos en nuestros cabales, y que nos hace muy felices tener la casa a “ foro completo”. Es verdad que a lo largo del día hay momentos que se me hacen difíciles de sobrellevar sin dar algún grito, pero es que cuando consigo que se pongan todos el abrigo para ir al colegio siempre hay alguno que tiene que ir al cuarto de baño, además ya en el coche, horror, se nos ha olvidado coger la mochila, y el colmo de los colmos es cuando soy yo la que se deja el bolso en el suelo del garaje. En fin, cuando consigo dejar el “paquete” en el colegio he pasado algunos momentos estelares de “madre al borde de un ataque de nervios” que se diluyen en cuanto llego por la tarde a casa y me dan un besito con sabor a crema de chocolate.

Pero es que, ¿a quién le han dicho alguna vez que la paternidad es un camino de rosas? A menudo tengo oportunidad de conversar con padres que estan pensando en iniciar un proceso de adopción, y es habitual que se planteen que el niño a adoptar sea lo más pequeño posible. Los razonamientos son similares, que éstos se adaptan más fácilmente, que es más sencillo a la hora de establecer vínculos afectivos, que su integración es más fácil en el colegio, y así llegaríamos a una larga lista de fáciles etc.

En la adopción no hay una edad ideal, hay un pequeño/a que de repente por diversas razones y el juego del destino entra en nuestras vidas, desde entonces el camino con él será largo y a veces complejo pero, ¿quién ha dicho que la paternidad es fácil? Hay muchos niños mayorcitos a la espera de un hogar donde ser felices, quizá su adaptación no sea fácil, su escolarización resulte más tediosa y a lo mejor en el proceso de integración se necesite el apoyo de psicólogos y otros especialistas, pero el que quiere adoptar tiene que plantearse que el ser padre es una tarea difícil, y como para el éxito de este tipo de adopciones es necesario conocer bien la problemática que se puede plantear, abordamos el tema en el presente ejemplar de Niños de Hoy. Deseo que disfruten con su lectura y sea de utilidad para muchos.

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Sabina
21/07/09, 23:28:52
Esponjarse

Bueno... no sabía como titular el mensaje.. pero quería explicaros cómo estamos viviendo la adopción con Winona y los cambios que poquito a poco va haciendo.

"Esponjarse, hacerse más blanda, porque la verdadera fortaleza no es ser una persona dura, sino que el interior sea tierno" - esto me lo dijo la psicóloga a la que fuímos por el seguimiento. Hasta ahora, cuando Winona se caía o se daba un golpe casi no lloraba. Decíamos: qué valiente! qué fuerte que es! Ahora sin embargo empieza a llorar y a buscarnos para que la consolemos. La psicóloga decía: Esto va bien! Esto es lo que tendría que ser! Lo normal es que llore! Si hasta ahora no lo ha hecho es porque no tenía sentido llorar si no había nadie que li hiciera caso!

En otro momento donde hemos notado cambio, este más reciente, post vacaciones de Semana Santa, cuando la hemos llevado otra vez a la guarderia. NUNCA habia llorado y se despedía con besos... ayer y hoy se ha puesto a llorar y alarga los bracitos... Y me he alegrado y dicho a mí misma: Esto va bien!! Y pensareis: que bruta!! No, no, no... lo digo porque ella se está ablandando, esponjando!! Estamos llegando a su corazoncito, estamos quitando el caparazón para descubrir a la auténtica Winona que está escondida (quizás asustada) en su interior.

Venga a esponjarse!!

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Sabina
27/07/09, 17:31:26
¡¡¡¡AL FIN JUNTOS!!!!

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Sabina
21/08/09, 12:29:50
Testimonio:

No estaba en los planes de Soledad adoptar cuando conoció a José Tomás. Con su marido ya tenían tres hijas grandes y el sentimiento de haber cumplido con la etapa de tener hijos. Sin embargo, un inesperado encuentro con un niño de menos de tres años, les cambió la vida.



José Tomás tenía dos años y diez meses cuando llegó a la vida de María Soledad Rodríguez. Dos meses después entró de lleno en la de Víctor Cortés, y hoy, seis años más tarde, el matrimonio que hasta ese momento ni siquiera se había planteado la posibilidad de tener un cuarto hijo y menos adoptar, no se imagina la vida sin este niño.
El destino de esta familia tuvo su primer giro inesperado, cuando la hija menor de Soledad la comprometió para acompañarla a una visita de su curso a un hogar de niños. “Le dije que se olvidara, yo tenía que trabajar. ‘Cuando llame la profe le digo que no’, me acuerdo que le dije. Llamó, pero no fui capaz. Tuve que partir. Cuando llegamos allá y nos hicieron pasar, lo primero que veo es a José Tomás sentado en el umbral de la puerta, que me miró para arriba, con sus lentes. Aparte que lo encontré delicioso, me sorprendió su parecido con Ignacia, mi hija menor. Ella, en ese tiempo, también usaba lentes por estrabismo y a José Tomás recién se los habían puesto porque lo habían operado. Estaba muy peinado, a primera hora de la mañana. Lo tomé en brazos y no lo solté más. Pero nunca pensé que estaba para adopción. Es un niñito atípico de adopción, Tomás era distinto, pero lo que más me llamó la atención era que se parecía a mi hija. Conmigo se produjo algo muy especial, sentí algo muy especial por José Tomás”, recuerda Soledad.
Un sentimiento a esas alturas bastante inesperado, pues el matrimonio ya tenía tres hijas, en ese momento de 9, 14 y 15 años. “No era ninguna complicación hasta ese minuto tener tres mujeres. Y ya habíamos entendido que la tarea estaba terminada. De hecho, las dos mayores son bien seguidas ya Ignacia fue un conchito, también sorpresa. Entonces, nueve años después, menos sentido tenía, desde el punto de vista lógico al menos, pensar en hacer crecer la familia”, explica Víctor.

Soledad, dices que cuando conociste a José Tomás sentiste algo especial. ¿Qué fue lo que sentiste?

Cuando llegué de vuelta a mi pega y llamé a mi hermana, le conté que la sensación era la de tener un hijo que yo no sabía que tenía. Así de fuerte. De hecho, pregunté de quién era, si estaba la directora. Pensé que quizás era hijo de alguna de las personas que estaba trabajando ahí.

¿Y por qué empezaste a preguntar por él? ¿Con alguna intención especial?

Porque enganché. Con la intención de saber, porque necesitaba saber por qué estaba Tomás ahí. En realidad fue un cuento muy fuerte. La directora no estaba. Me llevé una tarjeta y la llamé ese mismo día y le pregunté si podía ir a conversar con ella al día siguiente. Partí y aproveché de ver a Tomás. Ella me contó su historia, orígenes, que venía de un embarazo con drogas, con alcohol, aparentemente de una familia que no tenía mayores problemas económicos.

Tomás nació con problemas neurológicos. El diagnóstico más preciso habla de disfasia y los pronósticos han sido inciertos. Cuando Soledad lo conoció no caminaba, sólo decía “hola” y hasta tenía problemas para masticar. Hoy, y luego de un esfuerzo constante realizado por Víctor y Soledad, quienes lo han mantenido en tratamientos con diversos especialistas, José Tomás no sólo ha mostrado avances inesperados, sino que asiste a un colegio más pequeño, pero de enseñanza regular, incluso con inglés.
¿En esa segunda visita, que fue al día siguiente, ya habías pensado en adoptarlo?
Yo, sí. Tuve la convicción absoluta de que Tomás era mío. No me preguntes por qué, no puedo explicarlo. Y hasta el día de hoy, es la mano de Dios.

¿Cuándo se lo dijiste por primera vez a alguien?

Al principio le dije a la directora ‘no sé qué va a pasar, pero déjame venir a verlo’. Y yo partía todas las mañanas antes de irme a la pega, a verlo. Todos los días. Nunca dejé de ver a Tomás hasta que le conté a Víctor, pero las niñitas ya sabían. El último en enterarse fue Víctor. Fui a buscar a las grandes al colegio para que lo fueran a conocer y me decían ‘¿cómo lo vamos a dejar acá?’. Fue un imán.

¿Por cuánto tiempo estuvieron así?

Durante dos meses, lo visitaba todos los días. Y las niñitas me decían, ‘¿cómo le vamos a decir al papá?’. Ellas también sentían la necesidad, pero no dimensionaban todo lo que implicaba.

Víctor, ¿cómo te enteraste?

Como a los dos o tres meses. Un día me despierta la Sole en la noche y me dice que necesita hablar conmigo. Me cuenta. ‘Ningún problema’, le dije yo. Vamos a ver la manera de poder ayudarlo, veamos la forma de poder sustentarlo. Y no terminé de decir eso, cuando me dice que quiere adoptarlo. Hasta ahí llegó la conversación.

¿Pero qué le dijiste?

Soledad: Nada, que me había vuelto loca (se ríe).
Víctor: Eran las 3 de la madrugada, hasta ahí llegó la conversación. Era una situación que ella la venia madurando, la veía clara, pero era algo extremadamente inesperado para mí, sumado a mi forma de ser bastante pragmática. Creo que si me vuelve a plantear en diez años más una situación tan extrema como esa, probablemente vaya a reaccionar igual. Y no creo que ella haya esperado otra respuesta.

¿Eran los pasos que había que dar?

Soledad: Claro, había que darlos nomás, pero tenía clara la respuesta.
De ahí en adelante fue abierto el tema de las visitas, pero el matrimonio considera que también su fe jugó un papel relevante. Al día siguiente Víctor le dijo: “Por lo menos lo vamos a poner en oración” y Soledad sintió que le estaba dejando abierta una puerta. Ella no sólo lo siguió visitando, sino que lo empezó a llevar a pasear y para Víctor en ese minuto la postura fue clara: ‘No quiero ir. Ni siquiera lo quiero conocer’, recuerda. Hasta que un día decidió que acompañaría a Soledad y a sus hijas.

¿Por qué decidiste ir?

Yo sentía que para Soledad esto era muy importante. La verdad es que no era consecuente decir ‘no me importa o no me interesa, no estoy ni ahí con tus sentimientos’. Nos juntamos en un centro comercial y lo seguimos visitando y llevándolo a pasear.
Soledad: Ahí Víctor empezó a acompañarnos. Lo traíamos a la casa. Luego me sugirió conseguir permiso para que se quedara en la casa los fines de semana, para no tener que estar yéndolo a dejar cada viernes, sábado y domingo. Esto no debe ser muy común. La directora consiguió el permiso, pero básicamente yo creo que lo logró porque a Tomás le había ido mal en todo, en sus procesos de adopción, incluso internacional. Y por otro lado, él me esperaba, asomado a la ventana. Ya se había establecido una relación. Tenía muchos rasgos autistas, pero conmigo se conectaba.
Víctor, ¿cómo fue para ti la primera vez que lo viste?
Me llamó la atención que era simpático, tiernucho, una característica que tiene hasta el día de hoy. Fue bien cercano. Y ellas también aprovecharon de dejarme a solas con él.
¿Fue un trabajo de todas las mujeres de la casa?
Víctor: Fue una buena oportunidad, en términos de que me obligaron a relacionarme con él. Una relación que tampoco tuvo ninguna complicación.
Soledad: Porque aparte que nunca Víctor se sintió obligado a que esto terminara en adopción.
Víctor: Claro, también a estas alturas del partido, lo habíamos puesto en oración y estábamos con las puertas abiertas. Veíamos la adopción como una posibilidad muy lejana. Pero sí creo que fue sincero, puesto que dijimos: ‘si las cosas se dan, bien’. No íbamos a hacer este proceso para luego echar pie atrás, tuvimos la convicción de llegar hasta el final.
¿Pero eso qué significa, Víctor, que estabas convencido de adoptar?
No. Pedimos consejos y todos fueron negativos, que no nos embarcáramos, pero por razones bastante lógicas. Se veía como una aventura que tenía muchos riesgos, desde romper lo que ya existía, que era una familia, hasta que Tomás saliera perjudicado de alguna forma, ya que eran muchas cosas las que confabulaban en contra, como sus problemas de salud.
Cuando José Tomás estaba en el hogar ¿No tenía buenos pronósticos en términos médicos?
Víctor: Había una incertidumbre, en cualquier escenario podría haber sido complicado. El mejor era pensar que pudiera llegar a ser una persona que tuviera las mismas oportunidades que alguien que no hubiese nacido con toda esa cantidad de problemas, pero a un alto costo, en todo sentido. No sólo económico, sino de tiempo, paciencia, dedicación. Y estos años no han estado exentos de complicaciones.
Soledad: Pero nunca lo hemos sentido como una carga.
Víctor: No, nunca. Y menos cuestionar la decisión de adoptarlo.
Víctor: ¿En qué minuto vino ese “click” para la adopción?
Fue en el minuto en que le dije a la Sole ‘Pongámoslo en las manos de Dios’. Fue una decisión que se tomó.
Pero incluso los consejos que recibieron apuntaban a no adoptar ¿No es así?
Eran una referencia. Puertas para salirse hubo siempre. Era fácil. Y eran consejos de personas muy confiables, respetables y que valorábamos. Pero seguimos un camino que era lento. Mientras marchaba el proceso legal, pasaban todas estas cosas, que el consejo aquí, que llevarlo al doctor, pero básicamente era información que íbamos acumulando. Sin embargo, el proceso siguió.
Cuando íbamos a las entrevistas nunca nos preparamos y siempre fuimos muy sinceros. En más de alguna oportunidad quizás fui extremadamente sincero. Fue una postulación, y por eso te digo que lo dejamos en las manos de Dios.
¿Ni siquiera por un minuto han pensado que fue una decisión equivocada?
Víctor: No, por el contrario. Siempre lo hemos pensado al revés. Que fue una bendición para la familia. Nunca ha sido cuestionado, por nadie.
Se piensa que a veces las personas adoptan por altruismo ¿Se los han dicho alguna vez?
Soledad: Mucho, ‘qué bonita la obra que están haciendo’ (ríe). ¡Qué obra, si Tomás es mi hijo!

MAGIA
26/01/10, 11:33:12
TESTIMONIO DE UNA MUJER ADOPTADA DESDE LOS 7 AÑOS



El testimonio de Asha Miró*
La historia de una adopción...

“...Ellos no nos han dado la vida, pero sí nos han proporcionado
su esencia y,
con el mismo esmero
con que el alfarero modela el barro,
nos han modelado como personas.”

“Me estremece la importancia desmedida
que tanta gente da al hecho de ser sangre de la propia sangre.
Sí, es muy importante,
pero también lo es, y mucho, todo lo que viene después,
todo lo que mis padres me han dado,
una herencia que va más allá de la sangre”
“Me conmueve saber
que me hayan deseado tanto,
que me hayan querido
y
que hayan invertido
todo tipo
de esfuerzos
para llevarme a su casa”.

Fui la elegida y este privilegio,
que siempre he tenido muy presente,
ha sido una constante,
un sentimiento muy vivo en todo momento
que hace que ha menudo me pregunté: ¿Y por qué yo?.....




*Asha Miró, fue una niña adoptada por una familia española, vive en Barcelona desde 1974, ha trabajado como maestra y escribió “La hija del Ganges”. La historia de una adopción. Lumen 2003

Asha Miró simboliza, con su preciosa sonrisa, el mestizaje armónico entre la cultura india y la catalana. Asha nació en un pequeño pueblo de la India llamado Shaha no muy lejos de la ciudad sagrada de Nasik, a orillas del río Godavari. Vivió entre Nasik (cerca de Bombay) y Mumbai los primeros seis años de su vida, hasta que en 1974, cuando ella tenía 7 años, fue adoptada por una familia catalana conformada por Josep Miró y Electa Vega y se convirtió en una ciudadana más de Barcelona. Ha colaborado con distintos programas en el campo de la adopción.

Su interés por la cooperación la ha llevado a participar como voluntaria en campos de trabajo en la India, en Ruanda y en el Estado de Chiapas de México. Ha colaborado en la organización de actos solidarios, conciertos por la paz y jornadas de trabajo y reflexión con jóvenes de todas las procedencias.



En el ámbito de la adopción internacional, se ha convertido en una persona emblemática y su presencia ha sido solicitada en congresos y coloquios sobre adopción así como en cursos de formación de futuros padres adoptivos y en programas de televisión. Además de ser un éxito en catalán y castellano, La filla del Ganges se ha traducido al holandés, al francés y al italiano. A partir del libro, también se ha rodado un documental y se ha inspirado una serie infantil de dibujos animados que se llamará Asha.



-Naciste en 1967 en Shahá, una pequeña aldea de la India, y tus primeros siete años de vida allí fueron complicados ¿cómo los recuerdas y de qué modo llegaste a contactar con Cataluña?

Los recuerdos que tengo de mi infancia son de tristeza, de soledad, y de haber estado viviendo en un orfanato, una gran casa donde viven más de 100 o 200 niños y lo comparten todo, todo lo que tienen. Llegó un momento en que descubrí lo que eran unos padres y luché por tener unos. Y justo en ese momento hubo unas niñas que se fueron adoptadas hacia Barcelona y entonces escuché esta palabra y fue para mí como una palabra mágica. Y pensé que en Barcelona también podía encontrar unos padres y le pedí a una monja que me los buscara y así fue como contacté con Cataluña.


- ¿Y fue por intuición que te atrajo Barcelona?

Sí, porque pensé que si esas dos niñas tenían unos padres en Barcelona seguro que en Barcelona habría muchos padres para mí.





- El rodaje de un documental basado en tu primer libro "La hija del Ganges" te llevó a reencontrarte con dos hermanas biológicas y lo que ellas te enseñaron de nuevo sobre tu historia lo contaste en "Las dos caras de la luna".

Sí, a medida que vas creciendo, aunque tengas el afecto y el cariño de tus padres, necesitas volver a tus orígenes y tus raíces. Este es un viaje a la India que hice con 27 años y que para mí fue muy impactante porque fue un poco como abrir el baúl de los recuerdos. Florecieron todos aquellos recuerdos que tenía de la infancia, tuve que volver a recolocarlos, me encontré de nuevo con gente que me había cuidado de pequeña. Y además fue redescubrir mi país, e incluso a mí me resultaba extraño pensar que yo había estado viviendo ahí siete años de mi vida. Y claro yo, con 27 años, ya era una mujer. Y ver cómo estaban las mujeres en la India para mí fue un shock muy fuerte. Pensar que yo había crecido con una cosa que se llama libertad, con derechos, y que en la India las mujeres no tenían ni siquiera esto. Fue como si me zarandearan y me obligaran de golpe a tocar con los pies en el suelo.





- ¿Y cómo te afectó el encontrarte con tus auténticas raíces familiares?

Para mí supuso saber la historia de verdad, la verdad de lo que me había pasado. Y saber la verdad de las cosas te da, primero, una gran tranquilidad de ánimo porque puedes colocar las cosas y ponerlo todo en orden. Y fue un sentimiento de felicidad porque te das cuenta de que las cosas no pasan porque sí sino porque el destino quiere que sucedan así. Creo mucho en el destino. Y después muy bien. La experiencia es muy dura, pero yo siempre recomiendo a todo el mundo que busque en el pasado porque cuando tienes el pasado ordenado te sientes mucho más libre para vivir el futuro.

Fuentes: mimdes.gob.pe, mujer.hispavista.com, elalmanaque.com

eusilca
19/10/10, 16:53:09
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Estoy en pleno proceso, mas exactamente en el tema sicológico, bueno me interesa tener con personas del foro que son mama de niños mayores, para que me cuentes sus experiencia como fue su proceso familiar y esas cosas, me ayudaría muchísimo, es mejor escucharlo de la gente que lo ha vivido, que de gente que opina por hacerlo sin ninguna base.

Me despido un beso para todas.

Sabina
22/10/10, 12:06:04
Aprovecha los artículos que están acá. la mayoría son de especialistas que se basan sobre las experiencia de muuuchas familias. Como te decía, las chicas que han adoptado niños mayores hace tiempo que no vienen por el foro.... le avisaré a algunas a ver si se dan un tiempito. por mientras ¡a leer!

eusilca
06/05/11, 12:21:26
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Bueno amigas estoy con el cuidado personal de dos niños súper grandes jajajaja!! De 10 y 11 años los dos son hermanos, cambiaron mucho las cosas desde mi primeros post en el foro. Esperamos que en estos meses resulte todo bien y así adoptarlos finalmente.

Bueno a asido un experiencia realmente buenas, tienes sus pro y sus contras como todo en la vida, pero la edad también ayuda al entendimiento mutuo entre el núcleo familiar.

Cualquier consulta no duden en hacerlas las contestare a la brevedad, para mas detalles busquen mi tema SALUDOS Y MI PROCESO PARA SER MAMA DE EUSILCA