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DIABETES GESTACIONAL
EFECTOS ADVERSOS DEL EMBARAZO
Introducción
Cuando una mujer diabética queda embarazada, se dice que tiene diabetes pregestacional. Cuando una mujer desarrolla diabetes durante el embarazo o se le reconoce la diabetes por primera vez durante el embarazo, se dice que tiene diabetes gestacional. Cada año, aproximadamente unos 10.000 niños nacen en USA con diabetes pregestacional mientras que de 60.000 a 90.000 niños nacen de madres con diabetes gestacional.
El factor más importante para el resultado del embarazo es como ha mantenido la madre el control de la glucosa antes y durante el embarazo. Cuando la mujer con diabetes recibe el tratamiento óptimo, la mortalidad perinatal es aproximadamente la misma que en la población en general. Sin embargo, cuando la mujer embarazada con diabetes no recibe un tratamiento adecuado, la mortalidad perinatal aumenta en más del doble.
Diabetes Pregestational y Gestacional
Cambios Metabólicos
El embarazo normal está caracterizado por un aumento de la resistencia a la insulina, probablemente debido al lactógeno de la placenta humana, un factor parecido al factor de crecimiento que es excretado por la placenta. Aunque la mujer embarazada desarrolla una hiperinsulinemia compensatoria, los niveles de glucosa postprandiales aumentan significativamente durante el embarazo. Al final del embarazo, los niveles de glucosa en ayunas disminuyen debido al aumento del consumo de glucosa por la placenta y el feto.
El lactógeno de la placenta humana alcanza su máximo al final del embarazo. Durante el tercer trimestre, los requerimientos de insulina aumentan. La diabetes gestacional a menudo aparece durante este período de máxima resistencia insulínica y puede verse cetoacidosis, particularmente en enfermas insulino-dependientes que no aumentan sus dosis de insulina apropiadamente.
Efecto sobre el feto.
Dado que la glucosa cruza la placenta mediante una difusión facilitada, la hiperglucemia materna produce una hiperglucemia fetal. En respuesta a este ambiente metabólico anormal, se produce una hiperinsulinemia fetal. Esta, en combinación con la hiperglucemia, da origen a un desarrollo fetal excesivo. Puede también contribuir a una muerte fetal intrauterina, a un retraso en la maduración pulmonar del feto y a una hipoglucemia neonatal.
La incidencia de malformaciones congénitas aumenta unas cuatro veces entre las mujeres con diabetes pregestacional. Aproximadamente el 9% de los embarazos complicados con diabetes pregestacional ocasionan la muerte de los niños debido a malformaciones del sistema nervioso central, cardíacas, esqueléticas o de otro tipo. Se producen malformaciones importantes en el 20 al 25% de los niños nacidos de mujeres con un muy pobre control de la glucemia durante la organogénesis, evidenciado por niveles importantes de la hemoglobina glicosilada durante el primer trimestre.
Otros factores que pueden aumentar el riesgo de anomalías fetales son la edad a la que la madre comenzó su diabetes y las lesiones microvasculares. Cuanto mas joven era la enferma cuando se le declaró la diabetes, peor es la prognosis de un embarazo con éxito.
Cuidados para la paciente con Diabetes Gestacional
Detección
Cribado
Todas las mujeres embarazas deben ser estudiadas para determinar la posibilidad de una diabetes gestacional. Si sólo se investigan aquellas pacientes con factores de riesgo reconocidos, pueden no detectarse un número significativo de casos con diabetes gestacional.
Fechas
Los ensayos para determinar una diabetes gestacional se deben realizar entre las 24 a 28 semanas de gestación. Los estudios pueden estar indicados si la paciente tiene historia de alguna de las siguientes condiciones:
Polidipsia o poliuria.
Infecciones recurentes vaginales y/o del tracto urinario;
Glucosuria de 1+ o más en dos o más ocasiones o de 2+ o más en una ocasión
Hidramnios.
Haber tenido ya algún bebé de un peso superior al normal
Diabetes gestacional
Métodos para la detección.
Las pacientes no necesitan estar en ayunas cuando se lleva a cabo el test. Utilizar una carga de 50 gramos de glucosa oral y mida los niveles de glucosa después de una hora. Si la glucosa venosa es de 140 mg/dl o más, programe un test de tolerancia a 100 gr. de glucosa oral (véase párrafo siguente)
Métodos para el diagnóstico
Durante el embarazo, el test de tolerancia a la glucosa oral se debe llevar a cabo de la forma siguiente:
Realizar el test por la mañana, después de tres días por lo menos de dieta sin restricciones (más de 150 gramos de carbohidratos al día) y de actividad normal, manteniendo a la enferma en ayunas durante 8 horas o más pero menos de 14 horas
Pida a la enferma que permanezca sentada. Si fuma, deberá abstenerse durante el test
Administrar una carga de 100 gramos de glucosa oral
Medir la glucosa venosa antes y a las 1, 2 y 3 horas de la administración de la glucosa
Diagnostique una diabetes gestacional cuando se observen o superen una o más de las siguientes concentraciones
Tiempo del Test Concentración de Glucosa
En ayunas
1 hora
2 horas
3 horas 105 mg/dl
190 mg/dl
165 mg/dl
145 mg/dl
Si la prueba inicial de la tolerancia de la glucosa es normal pero se sospecha que la paciente puede tener alto riesgo para la diabetes gestacional, o si se observan o se exceden alguna de las concentraciones anteriores, considere el repetir de la prueba de la tolerancia de la glucosa a las 32 semanas de la gestación.
Aunque las medidas de la glucosa de la sangre que usan tiras de prueba impregnadas de glucosa-oxidasa son útiles para supervisar el tratamiento, no son lo suficientemente exactas con fines de diagnóstico. La glucosuria y las pruebas de la hemoglobina glicosilada no son tampoco lo suficientemente sensibles para ser utilizadas para diagnosticar la diabetes gestacional.
Tratamiento
La mayoría de las mujeres con diabetes gestacional pueden ser tratadas como pacientes no internadas. La paciente debe ser vista a intervalos de dos semanas para determinar el control de la glucosa, aumento del peso, y la presión arterial. La paciente puede necesitar ser hospitalizada si no mantiene un control aceptable de la glucosa o si desarrolla hipertensión o una complicación infecciosa tal como pielonefritis.
Dieta.
La terapia dietética es el apoyo principal del tratamiento para las pacientes con diabetes gestacional. El plan dietético diario debe contener aproximadamente 2000 a 2400 calorías distribuidas entre tres comidas y un bocadillo a la hora de acostarse
Monitorización
Idealmente, la eficacia de la dieta es determinada por la automonitorización diaria de la glucosa de la sangre. Las medidas semanales de glucosa en ayuna y postprandiales son también un método aceptable de supervisión.
Tratamiento farmacológico.
Si el nivel de la glucosa del plasma en ayunas excede 105 mg/dl y/o el valor postprandial a las dos horas excede 120 mg/dl, el tratamiento con la insulina humana debe ser iniciado. Los pacientes que requieren la insulina deben ser instruídos en la automonitorización de la glucosa.
Evaluación fetal.
Las pacientes con diabetes gestacional insulino-dependiente requieren un programa de vigilancia fetal idéntico al recomendado para las pacientes con diabetes pregestacional (véase la discusión anterior). Comience la vigilancia fetal a las 34 semanas de la gestación para los pacientes con diabetes gestacional no tratada con insulina que desarrollen preeclampsia o tengan una historia de muerte intrauterina. Comience la vigilancia fetal a las 40 semanas de gestación para los pacientes con diabetes gestacional no complicada no tratada con insulina que no hayan parido.
Cuidados Postparto
Todas las pacientes con diabetes gestacional deberán ser sometidas a un test de tolerancia a 75 g de glucosa por vía oral a las 6 a 8 semanas postpartum para determinar si persiste un metabolismo anormal a los carbohidratos.
El test de tolerancia a la glucosa debe ser realizado de la forma siguiente:
Realizar el ensayo por la mañana después de al menos 3 días de dieta non restringida (más de 150 gramos de carbohidratos por día) y de actividad física normal, después de una noche en ayunas entre 8 y 14 horas
Pida a la enferma que permanezca sentada y si fuma que se abstenga durante el test.
Administrar 75 gramos de glucosa oral.
Medir la glucosa venosa en ayunas y a los 30, 60, 90, and 120 minutos después de la administración de la glucosa.
Diagnosticar una tolerancia anormal a la glucosa de acuerdo con los siguientes criterios:
Hora del Test Tolerancia normal Mala tolerancia Diabetes Mellitus
Ayunas <115 mg/dL <140 mg/dL >140 mg/dL
Después de la glucosa (30, 60, 90 min) <200 mg/dL un valor > 200 mg/dL > 200 mg/dL
120 minutos <140 mg/dL >140 pero < 200 mg/dl > 200 mg/dL
Recomiende a sus enfermos que recuperen su peso ideal para reducir la probabilidad de desarrollar diabetes mellitus no-insulino dependiente. Los enfermos que tengan una historia de diabetes gestacional deberán ser anualmente evaluados para determinar si aparece o no diabetes.
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Para las pacientes con diabetes gestacional
Trabaje con la paciente, su marido, su familia, y otros profesionales de la salud para mejorar la nutrición de la paciente, el programa del ejercicio, y el control de la glucosa.
Explique los riesgos de resultados perinatales adversos y la necesidad vigilancia fetal.
Informe a los pacientes que tienen un riesgo creciente de diabetes gestacional que compromete los embarazos futuros y que puede convertirse en diabetes permanente más adelante en vida.
Anime la práctica de actividad física y una reducción del peso en el postparto que disminuya la probabilidad de desarrollar la diabetes más adelante en vida.
Recomiende una evaluación en el postparto a las 6 a 8 semanas, y anualmente después de eso, para detectar el desarrollo de la diabetes.
Para los pacientes con una historia de diabetes gestacional
Recomiende un screening de diabetes declarada para embarazos sucesivos
Recomiende un screening sobre el inicio de intolerancia los carbohidratos durante los embarazos sucesivos
Embarazo y Gordura.
Las realidades de cada caso.
Una dieta balanceada y nutritiva, si bien es primordial a lo largo de la vida de las personas, lo es muy especialmente durante esta etapa de la futura mamá. Es que en este período, se impone satisfacer también los requerimientos nutricionales del bebé. Una de las condiciones fundamentales para mantener una dieta bien balanceada es no comer demasiado de cada uno de los grupos de alimentos, ya que se necesita variedad para obtener adecuados suplementos de proteínas esenciales, minerales y vitaminas. Los alimentos proteicos de alta calidad como las carnes, lácteos y huevos deben complementarse con los llamados alimentos energéticos como lo son los granos, el pan y sus derivados. Siempre en una cantidad adecuada.
En aquellos casos en que la futura mamá tenga sobrepeso, deberá limitar el consumo de alimentos calóricos tales como dulces, azúcares y grasas. Es aquí, entonces, donde habrá que complementar la dieta con un buen ingreso de proteínas, fundamentalmente con la ingesta de carnes, yogur, leche, queso y huevos que el nutrólogo indicará.
Es fundamental que en toda alimentación estén presentes estos cinco grupos de alimentos:
- Lacteos,
- Carnes rojas, pollo, pescado y huevos,
- Cereales y derivados,
- Frutas y
- Hortalizas
LACTEOS
La leche es el mejor de estos alimentos por su alto contenido de proteína y calcio. Hay que tratar de incluirlas diariamente en la dieta, descremada y vitaminizada.
El queso es mucho más rico en proteínas y calcio, conteniendo, además, vitaminas A y D; pero alguno de ellos, en especial los quesos duros, conviene evitarlos ya que poseen un mayor contenido de grasa.
Los más solubles son los quesos blancos de untar descremados y los llamados blandos: fresco, port salut, y mozzarella; o los de bajas calorías.
La manteca y la crema contienen un alto porcentaje de grasas, por este motivo es conveniente reemplazarlos por quesos untables.
En aquellos casos en que la leche no sea de su agrado, es posible intentar incluirla por medio de sustitutos como el yogur o leche cultivada descremada.
También puede incluirse la leche como reemplazo del agua en la preparación de gelatinas preferentemente de bajas calorías.
CARNES Y HUEVOS
Las carnes rojas, que deben ser magras (quitarle la grasa antes de cocinar), incluirlas por lo menos una vez al día.
Contienen una buena cantidad de proteínas de alta calidad y hierro, nutrientes que también se hallan en las llamadas carnes blancas, ya sea pollo o pescado.
Pero éstas con una ventaja adicional, tienen menor cantidad de grasa y más fácil digestibilidad. El hierro, calcio, grasas, proteínas, vitaminas A y D son componentes del huevo y permiten que este alimento reemplace en algunas ocasiones a la carne, en omeletes (que pueden ser con queso y verdura), budines, preparados revueltos, etc., pero siempre teniendo en cuenta que el tipo de preparación elegido no implique excesivas calorías.
La cantidad de huevo en la dieta de una embarazada es de 2 unidades semanales, y puede, además, incorporar una clara por día.
PAN GALLETITAS Y CEREALES
Los cereales constituyen una fuente importante de carbohidratos y de fibra si se las consume en forma integral (pan negro o galletitas integrales).
En cantidad moderada, son un buen complemento en la dieta, ya que estos poseen fibra y mucha más cantidad de vitamina del complejo B.
FRUTAS Y VEGETALES
Los vegetales de hoja poseen importante cantidad de vitamina C y fibra. Es mejor consumirlos crudos o cocidos al vapor para evitar la pérdida de importantes sustancias nutritivas. En el caso de la zanahoria y el zapallo o calabaza poseen gran cantidad de betacarotenos precursores de la vitamina A. En cuanto a los cítricos, frutillas y kiwi poseen adecuada cantidad de vitamina C.
Recomiendan la ingesta mínima de una unidad al día.
ALGO SOBRE LIQUIDOS
Se debe tratar de beber al menos 2 litros por día de jugos de compota sin azúcar, té, mate cocido, agua mineral, soda, caldos desgrasados, (jugos o gaseosas dietéticas, 1 litro por día)
CONTROL DE PESO Y EMBARAZO
La embarazada con sobrepeso deberá reducirlo bajo estricto control médico, ya que una dieta inadecuada en calorías puede condicionar un bajo aporte de nutrientes esenciales lo que influirá negativamente en el normal desarrollo bebé y en ella misma.
Las proteínas de la dieta deben ser, fundamentalmente, de alta calidad (carne, huevos, lácteos) pues son las que el bebé mejor aprovecha para formar sus propios tejidos.
Seleccionando adecuadamente fuentes proteicas con bajo porcentaje de grasa (leche descremada, pescado, carnes magras), se garantiza un buen aporte de proteínas, vitaminas y minerales esenciales sin aumentar mucho las calorías de la dieta.
Paralelamente, el sobrepeso durante la gestación requiere reducir la ingestión de alimentos muy energéticos (dulces, azúcares, miel, confituras, grasas) y, en menor medida, las harinas, limitándolas a las cantidades mínimas previstas para cubrir el valor calórico que fije el nutrólogo en cada caso.
El Peso durante el Embarazo
En el vientre de la futura mamá se esta gestando la vida de una persona. Poco a poco, el futuro bebe está aumentando de peso, por lo que la futura mamá también deberá aumentar su peso.
Durante el embarazo, la madre aumentará su peso corporal aproximadamente de 9 a 12 kilos a razón de entre 1 y 1.5 kg. por mes. (2.2 a 3.3 lb./mes).
El concepto importante durante esta etapa no es el aumento de peso, sino la forma en que aumenta el peso.
Ud. debe construir una nueva vida y los "ladrillos" de esta construcción están representados por las proteínas, grasas e hidratos de carbono. Esto significa que su alimentación debe ser completa (lácteos - carnes - verduras - frutas). Es preferible que coma jamón y queso o una fruta antes que excesos en dulces que engordan sin brindarle ningún beneficio.
Entonces lo que hay que tener presente es que:
EN EL EMBARAZO, LO IMPORTANTE ES NO ENGORDAR DE MAS.
El excesivo aumento de peso durante la gesta puede originar complicaciones, tales como:
* 7 veces más posibilidades de sufrir Hipertensión Arterial.
* 5 veces más posibilidades de sufrir Eclampsia (hipertensión arterial, edemas, albuminuria, seguidos por convulsiones).
* Más posibilidades de sufrir dificultades durante el parto (importantes hemorragias, etc.)
Para no engordar, no deben efectuarse dietas caseras para adelgazar. Las dietas caseras no contemplan los nutrientes que necesita el cuerpo de la madre ni del bebe, por lo que se las debe descartar.
Durante el embarazo es conveniente hacer una consulta con un especialista en nutrición, para aprender a manejar las equivalencias entre los diferentes alimentos y compensar los excesos que a veces se cometen.
* En vez de ingerir grandes cantidades de alimentos en solo 2 comidas diarias, efectúe 6 pequeñas comidas en las 24 horas (dieta fraccionada). Es decir, coma menos cantidad por vez, más veces al día.
* Nunca omita el desayuno. Esta comida es muy importante en la alimentación diaria, y debe respetarse aunque mas no sea en forma frugal.
* Ingerir alimentos frescos de primera calidad y preparados en forma sencilla
* Realice su última comida del día a hora temprana de la noche y en forma liviana. Si ingiere grandes cantidades el descanso nocturno pude no ser todo lo placentero que Ud. desearía. Por eso no se acueste inmediatamente después de terminar de cenar. En el embarazo la función digestiva se torna más lenta, lo que puede llevar a la constipación y a la acidez gástrica. Ambos inconvenientes se solucionan con la dieta adecuada (ciruelas, verduras, etc.) y con la antes mencionada dieta fraccionada.
* No coma por dos, sino en forma moderada.
Malas consecuencias
Una adecuada nutrición de la mujer embarazada es fundamental para su salud y la del hijo que espera.
Quienes descuidan la calidad de lo que comen, por desconocimiento, o por miedo a perder la línea, corren el riesgo que se produzcan graves defectos en el bebé, tales como:
- Retardo del crecimiento del bebé dentro del útero.
- Menor coeficiente intelectual posterior al nacimiento.
- Mayor índice de mortalidad infantil perinatal.
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Dieta en la gestación
Cuidar la dieta durante el embarazo es básico para prevenir la diabetes en la edad adulta
El consejo dietético resulta fundamental para las gestantes
Un dieta pobre en calorías y proteínas y rica en grasas durante los periodos de gestación y lactancia, producen en el adulto una mayor predisposición a la diabetes. Así lo han demostrado diversos estudios que ponen de manifiesto una relación inversa entre el peso del recién nacido y el riesgo de padecer esta enfermedad.
Diversos estudios señalan que existe una relación inversa entre el peso al nacer y el riesgo de desarrollar diabetes en la edad adulta. Y es que, una reducida ingesta de calorías, una alimentación deficiente en proteínas, una dieta rica en grasas —sobre todo saturadas—, o un incremento en exceso del porcentaje de ácidos grasos omega 3 durante la gestación y la lactancia, producen en el adulto una mayor predisposición a la diabetes. Es por ello que el consejo dietético resulta fundamental para las gestantes.
Desde hace años es sabido que los hijos de madres diabéticas tienden a un incremento de peso corporal, es decir, se produce una macrosomía y los niños que nacen macrosómicos, cuando son adultos, también tienden a desarrollar diabetes. Más recientemente, en base a estudios epidemiológicos derivados de los descendientes de madres que sufrieron seis meses de hambruna (bajaron la ingesta de calorías de 1300-1400 a 300-400), en la zona de Holanda al terminar la II Guerra Mundial, se ha visto que los que ahora tienen más de 60 años han sido más propensos al desarrollo de enfermedades cardiovasculares, obesidad, hipertensión y diabetes. Así, puede plantearse la hipótesis de que unos periodos de ayunas o reducción de ingesta durante la gestación y la lactancia pueden traer consecuencias que no se detectan en el niño hasta la edad adulta. Esto se ratifica con otros estudios, en los que se ha observado que existe una relación inversa entre el peso corporal y la prevalencia de diabetes en los adultos. Para ver si realmente es así —y lo es—, ha habido que extrapolar el estudio a animales experimentales.
Control de la calidad y cantidad de la dieta
Pero junto con la cantidad, también cuenta la calidad de la dieta. Según el bioquímico Emilio Herrera Castillón, “se ha podido comprobar que una dieta deficiente en proteínas también da lugar a un menor desarrollo de las células betapancreáticas”, lo que favorece que cuando los animales llegan a adultos, su páncreas no responda a los estímulos que se producen cada vez que comen; o dé un incremento de glucosa en sangre, de tal forma que también terminan desarrollando una diabetes, pero algo distinta a la de antes, que se producía por resistencia insulínica. Cuando durante la gestación y la lactancia la dieta es rica en grasas, sobre todo saturadas, se produce un resultado semejante en los descendientes.
Este experto señala, a su vez, una pe...ridad: “si mantenemos normal la cantidad de grasa en la dieta, pero incrementamos en exceso el porcentaje de ácidos grasos omega 3, también se produce en el adulto una mayor predisposición a desarrollar diabetes. Este defecto se produce porque cuando hay demasiados omega 3 en la dieta se produce una disminución de la síntesis de algún omega 6 que da lugar a esa alteración de la función pancreática que se detecta en la edad adulta”.
En definitiva, si por algún motivo se produce una agresión nutricional intra-útero, el feto —especialmente vulnerable durante la primera parte de la gestación— se defiende alterando la expresión de algunos genes que se manifiestan cuando el individuo llega a la edad adulta.
Aqui 4 tipos de test que pueden realizar en el embarazo!!!
1.- Test de Tolerancia Oral con 100 gr. de glucosa.(ADA) Se realiza determinación de glicemia basal , 1hora, 2 horas y 3 horas post sobrecarga. Se considera diagnóstica de Diabetes Gestacional si dos o más valores son iguales o superiores a lo normal. Si solamente un valor excede los límites sería diagnosticada una intolerancia a la glucosa en el embarazo, y debería repetirse la prueba en tres o cuatro semanas.
2.- Test de Tolerancia Oral con 75 gr. de glucosa. (ADA) Se hace determinación de glicemia basal, 1 hora y dos horas después de la sobrecarga. Se considera diagnóstica de Diabetes Gestacional si dos o más valores son iguales o superiores a lo normal. Si solamente un valor excede los límites, se diagnosticaría intolerancia a la glucosa en el embarazo, y se repetiría la prueba luego de tres o cuatro semanas. Es aceptada por la ADA, sin embargo reconocen que esta prueba no está tan bien validada como la anterior.
3.- Test de Tolerancia Oral con 75 gr. de glucosa (prueba abreviada). (OMS) Determinado glicemia a las 2 horas post sobrecarga. Se considera diagnóstica si su valor es igual o mayor a 140 mg/dl. Es la recomendada por la OMS y por el Consenso Europeo de 1999. Es más simple y más sensible que las otras, sin embargo con estos criterios se multiplica por cinco la incidencia de Diabetes Gestacional.
4.- Test de Tolerancia Oral con 100 gr. de glucosa. (NDDG) Se determina la glicemia basal , 1hora, 2 horas y 3 horas post sobrecarga. La presencia de dos o más valores alterados establece el diagnóstico de diabetes gestacional. Un Test de Tolerancia Oral a la Glucosa con un valor alterado debe ser considerado patológico, y la paciente será manejada como diabética gestacional.
Los 10 errores más comunes en la alimentacion de una embarazada
El útero es como un restaurante y el bebé, un cliente cautivo: no tiene opción de escoger el menú, sólo come lo que la madre le provee.
Este es uno de los conceptos que la escritora Heidi Murkoff, considerada gurú en el tema de embarazo, desarrolló en su último libro 'Comiendo bien cuando estás esperando'.
La autora, reconocida por la publicación de textos sobre el embarazo, orienta en su nuevo título a las futuras mamás sobre la forma de sortear los habituales malestares que muchas veces no les permiten alimentarse en forma adecuada y balanceada.
Presidenta y cofundadora de la fundación What to Expect (Qué esperar), en Estados Unidos, una organización sin ánimo de lucro dedicada a ayudar en la salud de su embarazo y la crianza a mujeres de bajos ingresos, pone énfasis en la importancia de no cometer errores en la alimentación durante en esta etapa. Aquí repasa los más frecuentes.
EL MERCURIO (CHILE)
1. Existen comidas infaltables
No. Incluso no siempre es necesario tomar los tradicionales cuatro vasos de leche diarios. No es la leche lo que el hijo y ellas necesitan, es el calcio el verdadero aporte nutricional. Son recomendables 1.000 mg diarios y se pueden obtener de otras fuentes como el yogur y el queso. Acerca del consumo de verduras y frutas, si los vegetales verdes producen asco en el primer trimestre, se puede recurrir a otros más dulces, como melones, mangos duraznos o zanahorias, que son más fácilmente aceptados por el estómago. Es importante que la futura madre nunca se vea obligada a comer ciertos alimentos que no le gustan, solo por el bien del niño. En el mercado siempre existirán sustitutos nutricionales más fáciles de comer.
2. Pesarse todos los días
En vez de poner toda la atención en la pesa, es mejor ocuparse de una buena alimentación. Las embarazadas no necesitan contar las calorías ni pesarse cada día. Con una vez a la semana está bien. El aumento de peso probablemente disminuirá en la semana 38. Quienes no suben ningún gramo durante el primer trimestre a causa de vómitos o náuseas, no deben preocuparse. En un buen embarazo se sube en promedio 11 a 16 kilos. Tan importante como los kilos ganados es considerar el período de tiempo en el cual se logra este aumento. También recordar que la calidad de la comida con la que se gana peso es importante. Se deben escoger alimentos que entreguen más nutrientes por calorías (proteínas livianas, productos diarios bajos en grasa, muchas frutas y vegetales frescos, cereales, legumbres y grasas saludables).
3. Dieta baja en grasas
No deben eliminarse de la dieta, pues son esenciales para una espera saludable. Es recomendable comer pequeñas porciones con vegetales (ensaladas con un poquito de aceite de oliva), lo que ayudará a la absorción de nutrientes. La madre debe escoger grasas saludables como las provenientes de nueces, aceite de oliva o pescados (salmón y trucha). Es vital obtener suficiente de aquellos alimentos con ácido graso omega 3, especialmente el docosahexaenoico (DHA), útil para el desarrollo del cerebro, del sistema nervioso y la retina del feto. Mujeres que consumen suficiente DHA son menos propensas a tener niños prematuros y a sufrir depresión después del parto.
4. A comer por dos
Efectivamente se come por dos, pero hay que pensar que uno de los beneficiados es una persona pequeña. La creencia de tener licencia para comer en esta etapa hace subir de peso sin necesidad. En general, como promedio, se necesita agregar solo unas 300 calorías por día en la dieta diaria. Son muy fáciles de obtener, debido a los requerimientos nutricionales extras del embarazo. Por eso es importante ser eficiente en la elección de las comidas y escoger calidad en vez de cantidad.
5. Evitar la sal
El sodio no debería ser totalmente restringido en el embarazo. Cierta cantidad es importante para mantener un balance de los líquidos en el cuerpo. Incluso una ligera hinchazón es normal en esta etapa, pues muchas veces es señal de que el volumen del líquido corporal se está incrementando como debería. Sin embargo, el exceso de sal no es bueno y conviene medir la cantidad que se agrega a las comidas. La mejor forma de prevenir la excesiva hinchazón es tomando bastante agua.
6. Bebidas de dieta, no
La sucralosa, endulzante no calórico, está pensada para su uso seguro durante el embarazo, como también el consumo de cantidades moderadas de aspartame, endulzante en bajas calorías usado en muchas comidas. En general se recomienda escoger productos alimentarios dulces en forma selectiva y limitar el consumo de bebidas dietéticas, no solo por sus ingredientes artificiales sino porque contienen fósforo, el cual puede interferir con la absorción del calcio.
7. Saltarse las comidas
No es conveniente. El hijo que se desarrolla necesita envíos regulares y estables de nutrientes. La mejor manera es comer en pequeñas cantidades y más seguido: hasta seis comidas pequeñas, cada una con múltiples carbohidratos y proteínas. Esta solución es conveniente para la digestión, que es más lenta en el embarazo, y además ayudará a minimizar las náuseas y los vómitos.
Investigaciones muestran que la mujer que come al menos cinco veces al día presenta menos probabilidades de tener un parto prematuro.
8. La cafeína no hace daño
Las embarazadas comparten el café con el niño. Ésta es una buena razón para limitar el consumo de cafeína, que por ser un diurético puede deshidratar y hacer perder el apetito. Muchos médicos aprueban una o dos tazas de café (si se llega al límite diario es recomendable tomar bebidas descafeinadas). Consumos altos de cafeína pueden ser peligrosos y podrían estar ligados a complicaciones en el embarazo.
9. Consumir pescado crudo
La mayoría de los médicos en Estados Unidos creen que las mujeres embarazadas no pueden consumir pescados crudos o productos de mar poco cocidos, ya que podrían contener bacterias o parásitos. También debe evitarse el pescado de carpaccio, el cebiche y el pescado cocido con sal que esté semicrudo en su interior.
10. Basta las vitaminas
Las vitaminas prenatales son un tipo de suplemento nutricional, pero no reemplazan una dieta balanceada. Una variedad incluye muchos nutrientes naturales, suficientes calorías y una dieta rica en fibra (frutas y vegetales). Se recomiendan zanahorias, pimentones, legumbres y nueces, entre otros. Mientras se consumen las vitaminas prenatales (especialmente por su contenido de ácido fólico y de hierro), no se debe tomar ningún otro suplemento sin la recomendación del médico.
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