KUKY
20/08/08, 22:07:41
Cromo vs. Tripicolinato de Cromo
El cromo es un mineral necesario para un buen funcionamiento de la insulina y posiblemente del colesterol. Sin embargo no hay que confundir el cromo con algunas de sus sales orgánicas, como son el picolinato o tripicolinato de cromo. Estas han sido producidas por algunas industrias americanas, y dado a la capacidad del cromo como modulador de la insulina, se les ha extendido a estas sales, una posible acción de eliminar la grasa corporal y facilitar la formación del tejido muscular.
Sin embargo, hasta la fecha tales productos no han demostrado efecto alguno en tales tejidos. Más aún, por su posibilidad de ser riesgosas para la salud, ha hecho que sean prohibidas en la mayoría de los países europeos (ver tabla).
Argumentos para tal prohibición es la sospecha, que además de no ser útiles para eliminar el tejido adiposo, es un posible efecto cancerígeno. Esto lo lograrían por un daño directo al ADN (ver referencias). Si bien es teoría es factible tal efecto, faltan trabajos concluyentes.
Respecto a los suplementos de vitaminas y minerales que contienen cromo propiamente tal (no picolinato), es necesario dejar en claro, que no producen riesgos para la salud.
De allí que el picolinato de cromo y otras sales semejantes han quedado en el olvido. Están apareciendo nuevas formas de cromo como es el polinicotinato de cromo (contiene niacina una forma de vitamina B, además del cromo). Será necesario evaluar si esta nueva forma de cromo sí es útil y no dañina.
Mientras tanto, para evitar la formación de grasa, la idea de regular la insulina, como lo postulan las sales de cromo, es recomendable. Pero existe una forma mucho más efectiva, natural y sin las posibles reacciones adversas que se le han atribuido a las sales de cromo.
¿Cómo se puede lograr esto? Evitando consumir los azúcares simples. Estos están presentes en la azúcar simple de mesa y en todos sus subproductos.
Los azúcares simples son los principales gatillantes de la liberación de insulina.
El cromo es un mineral necesario para un buen funcionamiento de la insulina y posiblemente del colesterol. Sin embargo no hay que confundir el cromo con algunas de sus sales orgánicas, como son el picolinato o tripicolinato de cromo. Estas han sido producidas por algunas industrias americanas, y dado a la capacidad del cromo como modulador de la insulina, se les ha extendido a estas sales, una posible acción de eliminar la grasa corporal y facilitar la formación del tejido muscular.
Sin embargo, hasta la fecha tales productos no han demostrado efecto alguno en tales tejidos. Más aún, por su posibilidad de ser riesgosas para la salud, ha hecho que sean prohibidas en la mayoría de los países europeos (ver tabla).
Argumentos para tal prohibición es la sospecha, que además de no ser útiles para eliminar el tejido adiposo, es un posible efecto cancerígeno. Esto lo lograrían por un daño directo al ADN (ver referencias). Si bien es teoría es factible tal efecto, faltan trabajos concluyentes.
Respecto a los suplementos de vitaminas y minerales que contienen cromo propiamente tal (no picolinato), es necesario dejar en claro, que no producen riesgos para la salud.
De allí que el picolinato de cromo y otras sales semejantes han quedado en el olvido. Están apareciendo nuevas formas de cromo como es el polinicotinato de cromo (contiene niacina una forma de vitamina B, además del cromo). Será necesario evaluar si esta nueva forma de cromo sí es útil y no dañina.
Mientras tanto, para evitar la formación de grasa, la idea de regular la insulina, como lo postulan las sales de cromo, es recomendable. Pero existe una forma mucho más efectiva, natural y sin las posibles reacciones adversas que se le han atribuido a las sales de cromo.
¿Cómo se puede lograr esto? Evitando consumir los azúcares simples. Estos están presentes en la azúcar simple de mesa y en todos sus subproductos.
Los azúcares simples son los principales gatillantes de la liberación de insulina.